Periodista perseguido cree que Marruecos vende imagen para consumo externo

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Ali AnuzlaEl periodista marroquí Ali Anuzla, perseguido por apología del terrorismo, asegura que su caso «tiene motivaciones políticas», y cree que en realidad él, y otros antes que él, han «expuesto la falsedad de una imagen (de Marruecos) destinada al consumo externo».

Esta imagen -dice en una entrevista para Sada, revista virtual del think-tank Carnegie- consiste en presentarse como un país democrático y un régimen liberal abierto a los valores de libertad y pluralismo y derechos humanos, lo cual constituye «una falsedad».

Anuzla fue detenido el pasado septiembre por haber ofrecido en su web lakome.com un vínculo a un vídeo de Al Qaeda en el Magreb Islámico, y aunque fue liberado un mes después, el juez abrió una instrucción que dura ya cinco meses durante los cuales no ha podido reabrir su diario electrónico.

El pasado martes, el juez, que debe decidir si lo procesa o no por los delitos relacionados con el terrorismo, pospuso su caso tres meses más, hasta el 20 de mayo.

«Creo que mi detención e imputaciones están políticamente motivados, y tienen que ver con la línea editorial independiente de lakome.com, y la serie de artículos e investigaciones que expusieron la corrupción dentro del Estado marroquí y criticaron los poderes que realmente gobiernan el país», dice Anuzla en la entrevista.

El periodista cree que la presión sobre el periodismo independiente en Marruecos no comenzó con él ni acabará con él «mientras no exista un sistema democrático en Marruecos que respete las libertades de opinión y expresión».

Los quince años de reinado de Mohamed VI -concluye- «han demostrado que el gobierno no tiene ninguna intención de liberalizar los medios públicos ni garantizar el periodismo independiente».

Anuzla, que ha solicitado formalmente que se desbloquee el sitio web que dirigía, anunció el miércoles que, de no obtener respuesta positiva, lanzará un nuevo sitio llamado lakome2.

El ministerio de Comunicación marroquí suele proclamar que en Marruecos existe la libertad de prensa, y achaca el «caso Anuzla» a un problema judicial que no tiene que ver con ello, pero la organización Reporteros sin Fronteras, que ha defendido a Anuzla desde el primer momento, ha situado a Marruecos en el puesto 136 de su lista de países que respetan la libertad de prensa.