La coalición del Gobierno de Kenia suspende sus primarias

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La coalición política que gobierna Kenia ha suspendido sus elecciones primarias, programadas para este viernes, a pesar de las tensiones sociales por la falta de claridad y el caos de los sistemas de votación de cara a las elecciones de agosto, que podrían acabar desencadenando protestas a gran escala.

«Las elecciones de ayer han sido canceladas, las del lunes y el martes siguen en pie», ha anunciado un alto cargo de la Unión Nacional Africana de Kenia (KANU, por sus siglas en inglés), el partido del presidente keniano, Uhuru Kenyatta.

«La participación ha sido mayor de lo que anticipamos. Esperábamos que fuera un asunto interno y se ha convertido en algo mucho más similar a unas elecciones generales debido a la gran cantidad de personas que han participado», ha añadido. La coalición gubernamental ha intentado llevar a cabo unas elecciones primarias en 21 de los 47 condados en los que se divide el país, sin éxito debido a la falta de organización.

De acuerdo con los medios locales, se han producido varios disturbios durante las votaciones, ya que en numerosas localidades las instalaciones no estaban preparadas, faltaban candidatos o los votos estaban siendo manipulados por las autoridades.

Kenyatta, de 55 años, se presenta a las elecciones de agosto buscando un segundo y último mandato tras ganar en 2013 frente al veterano Raila Odinga. Los comicios se desarrollaron pacíficamente a pesar de que el líder de la oposición pusiera en duda la victoria de Kenyatta ante un tribunal, que confirmó el resultado.

La principal coalición de la oposición, la nueva Súper Alianza Nacional de Kenia (NASA), no ha nombrado aún a un candidato presidencial entre sus líderes, que incluyen a Odinga y a su rival en la campaña de 2013, Kalonzo Musyoka.

Kenia todavía sufre episodios de violencia tras los graves enfrentamientos que convulsionaron al país ante el resultado de las elecciones de 2007, en los que murieron alrededor de 1.200 personas como consecuencia de las tensiones étnicas y políticas.

En las pasadas elecciones, celebradas en 2013, los sistemas de registro de voto electrónico fallaron, lo que aumentó la preocupación entre la población por un posible fraude electoral. En esta ocasión, no obstante, Odinga decidió llevar la cuestión ante los tribunales para evitar más muertes.