Tras dos ciclones, hace falta más apoyo internacional para Mozambique

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Mozambique necesita desesperadamente más fondos para asumir las tareas de asistencia y recuperación tras el paso de dos poderosos ciclones en menos de dos meses, destacan en la ONU.

Así dijo a la prensa por medio de un enlace telefónico la jefa regional de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) para África Meridional y Oriental, Gemma Connell.

Ella ha podido apreciar de primera mano la situación en el terreno y la devastación ocasionado por los ciclones Idai y Kenneth en Mozambique.

Muchas personas aquí no habían experimentado lo que era una tormenta de esa magnitud, que dejó pueblos enteros en el suelo y afectó, sobre todo, a los más pobres y vulnerables, describió.

Lo perdieron todo y ahora se ven sin agua y sin comida, por lo cual urge incrementar los esfuerzos de asistencia, recalcó la funcionaria de la ONU.

Hasta la fecha, las agencias de ese organismo multilateral han brindado ayuda a unas 20 mil personas en Mozambique, pero son necesarios más recursos, recalcó.

Otra de las prioridades, apuntó Connell, es contener los brotes de enfermedades como el cólera.

En ese sentido, pidió a la comunidad internacional más solidaridad con los habitantes y las autoridades de Mozambique.

La situación en el terreno es muy difícil y hay lugares a los cuales todavía no hay acceso, continuó, por ello lo más importante ahora es concentrarse en salvar vidas, proveer alimentos y brindar seguridad a quienes lo perdieron todo.

El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, alertó a inicios de esta semana que casi 190 mil personas en Mozambique necesitan asistencia médica o están en riesgo de contraer enfermedades, tras el ciclón Kenneth.

Dujarric se hizo eco de cifras difundidas por la Organización Mundial de la Salud, la cual señala que debido a la falta de accesibilidad se desconoce el alcance total de los daños al sistema de asistencia médica, luego del paso de ese meteoro.

Kenneth fue el segundo ciclón de categoría 3 que llegó a Mozambique en cinco semanas, y aumentó la devastación ya ocasionada por la anterior tormenta Idai.