Sudáfrica: a propósito de universidades y desempleo juvenil

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sudafestudPor Deisy Francis Mexidor
Aún queda mucho por hacer para lograr la financiación de la educación superior y eliminar el flagelo del desempleo juvenil que persiste en Sudáfrica.

Esos son puntos de vista compartidos por jóvenes, a propósito del informe que presentará este miércoles en el Parlamento el ministro de Finanzas, Pravin Gordhan, sobre una evaluación intermedia del presupuesto del actual año.

Hay expectativas en medios locales. El país ha experimentado una ola de violentas protestas estudiantiles desde hace más de un mes en contra de un eventual incremento de las cuotas de ingreso a las universidades en 2017.

Las movilizaciones del #FeesMustFall (los impuestos deben caer) han resultado en la destrucción de la infraestructura en varias instituciones terciarias, hecho que recibe aquí la condena y rechazo del gobierno.

Entrevistado por el canal SABC, el estudiante de segundo año de Contabilidad en la Universidad de Johannesburgo, Bongimuzi Ntuli, dijo que el discurso sobre el presupuesto ‘debe abordar el estancamiento de la educación superior’.

Mientras Lesego Mokale subrayó que la educación en general necesita mayores fondos, porque ‘celebramos dos décadas de democracia’, pero todavía hay una carencia importante desde la enseñanza básica hasta la superior.

Para Mokale otra de las preocupaciones es el tema del desempleo entre los jóvenes en un contexto donde más del 25 por ciento de la población económicamente activa de Sudáfrica se encuentra desocupada.

Pese a los planes y programas que ha implementado el gobierno del Congreso Nacional Africano (ANC), una encuesta realizada por Stadistics SA, el paro entre los ciudadanos de 15 a 34 años aumentó de un 32,7 por ciento a un 36,1 de 2008 a 2014.

Según el presidente de la Comisión Justicia y Paz de la Conferencia de Obispos Católicos de Sudáfrica, monseñor Abel Gabuza, el desempleo juvenil sigue constituyendo un peligro para ‘la seguridad de nuestra nación y para la estabilidad de la vida de nuestra familia’.

Es una bomba de relojería que podría ‘explotar pronto entre nosotros’, enfatizó Gabuza en una declaración que hiciera en ocasión de las festividades del pasado 1 de mayo.

Mientras, en algunas universidades se mantienen los disturbios, lo que compromete seriamente el programa académico, de acuerdo con autoridades docentes.

Hay reportes de que en la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT), los estudiantes se han distanciado de la quema durante la noche de cuatro vehículos en uno de los campus.

Los estudiantes de la Universidad Metropolitana Nelson Mandela, en Port Elizabeth, hicieron en una marcha pacífica para entregar un memorando con sus demandas.

Por otra parte, en la Universidad de Rhodes hubo al menos cuatro alumnos detenidos, presuntamente por causar daños a la propiedad en Grahamstown.

La violencia escaló anoche en Braamfontein, el centro de la ciudad de Johannesburgo, cuando grupos de manifestantes apedrearon vehículos y le prendieron fuego a un carro de la policía.

Desde su comienzo, las protestas dejaron el saldo lamentable de dos muertes. Un trabajador de la seguridad de la Universidad de Wits falleció por causas relacionadas con estos hechos y hace una semana Benjamin Lesego, uno de los líderes estudiantiles en la Universidad Tecnológica de Tshwane, perdió la vida trágicamente al ser atropellado por un vehículo.

Luego del anuncio del 19 de septiembre, el ministro de Educación Superior, Blade Nzimande, advirtió que detrás del escenario alrededor de las protestas hay, sin dudas, una agenda política.

Nzimande puntualizó en aquel momento que el alza de los tributos sería hasta el tope de ocho por ciento y que era una responsabilidad individual de cada una de las instituciones decidirlas, pero aclaró que de la medida se exceptuaban los jóvenes de familias menos favorecidas.

El ANC reiteró en un comunicado reciente su compromiso con lograr una educación gratuita y de calidad en un futuro no lejano, algo en lo que considera se han dado pasos.

Una generalización del movimiento #FeesMustFall, hizo que el presidente Jacob Zuma decretara el ‘cero aumento’ de las cuotas en 2016.