Rinden homenaje ecuménico póstumo al máximo líder vudú de Haití

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Max BeauvoirTras cursar estudios de bioquímica en Estados Unidos y Francia, Max Beauvoir dedicó su vida a defender en Haití la cultura y la comunidad vudú, víctima de ataques violentos por parte de quienes consideran que esa religión es un culto diabólico.

«Era un hombre valiente que luchó por el respeto, la tolerancia y en favor de que se honraran los valores de nuestros ancestros», afirmó monseñor Pierre André Dumas. El obispo católico lamentó que el vudú haya sido «durante mucho tiempo objeto de incomprensión, estigmatización y diabolización».

El vudú formaba parte de la cultura de los esclavos llegados de África en los siglos XVII y XVIII. Prohibido durante la colonización francesa y el esclavismo, la religión vudú fue objeto tras la independencia de Haití en 1804 de la hostilidad abierta o discreta de las iglesias católica y protestante.

El vudú impregnó siempre la vida cotidiana y el arte haitianos, pero el Estado recién le dio el estatuto de religión oficial en abril de 2003.

Al día siguiente del terremoto de 2010, que causó la muerte de más de 200.000 personas en Haití, Max Beauvoir, propugnando la unidad del país, fue uno de los cofundadores de «Religiones para la paz».

Esa una organización ecuménica que ha asumido en varias ocasiones el rol de mediador en las crisis electorales.

«Max Beauvoir consiguió reunir a monseñores católicos, pastores protestantes e imanes musulmanes para formar ‘Religiones para la paz’, una organización que promueve el diálogo en los momentos difíciles», dijo el primer ministro haitiano Evans Paul.

«Eligió vivir su fe con los marginados de la sociedad, un mensaje de valentía», recordó el jefe de gobierno durante el homenaje nacional que se le rindió.

Por su combate a favor de la tolerancia religiosa y por su defensa de la lengua creole, el gobierno de Haití le otorgó a título póstumo la medalla de gran oficial de la orden nacional «Honor y mérito».