Muñoz Molina: «La vida del negro en Estados Unidos no es fácil»

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Muñoz MolinaLas tensiones raciales en Ferguson y en Nueva York demuestran, según el escritor español Antonio Muñoz Molina, que «la vida del negro en EE.UU. no es fácil», una situación que le preocupa y retrata en su último libro, Como la sombra que se va, donde relata la vida del asesino de Martin Luther King.

«Es muy difícil que se solucionen las tensiones raciales porque el racismo es todavía una herida muy profunda, porque la esclavitud también lo fue», aseguró a Efe en su primera entrevista en Estados Unidos después de publicar su libro sobre James Earl Ray.

Como la sombra que se va coincide con el estallido de las reivindicaciones raciales tras las muertes de los afroamericanos Michael Brown y Eric Garner a manos de dos policías blancos, además de con el lanzamiento de la película Selma, -que le ha gustado mucho- centrada en la campaña desplegada por Martin Luther King en 1965 en esta ciudad, por entonces un bastión del racismo en el sur de EE.UU.

«Son temas que están muy presentes en la vida americana», alega el escritor, que reside la mitad del año en Nueva York junto con su esposa y también escritora Elvira Lindo, donde da clases en la universidad.

El autor de El jinete polaco confesó sentir mucha «curiosidad» por la percepción que tendrá el lector estadounidense de su última novela, que, publicada por Seix Barral, saldrá previsiblemente el año que viene en Estados Unidos.

Para Muñoz Molina los negros tienen menos posibilidades de ascenso social porque el modelo económico, la desigualdad y la falta de trabajos cualificados en EE.UU. para la gente pobre «afecta mucho más» a las comunidades afroamericanas.

«La desaparición de los puestos de trabajo en la industria del automóvil en sitios como Detroit a quien más afectó es a los negros», ejemplificó el escritor.

Además, Muñoz Molina consideró que otro problema que tiene Estados Unidos es la «brutalidad policial», porque la Policía es «mucho más temible» que en España, aunque la gestión que está haciendo del ello el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, le inspira confianza.

El Premio Príncipe de Asturias de las Letras reveló que se sumergió en la historia de su personaje literario, James Earl Ray, que disparó y mató a Martin Luther King el cuatro de abril de 1968, tras leer una biografía suya en la que descubrió que Ray había vivido una temporada en Lisboa.

«Cuando tu lees una novela o una película es inevitable establecer relaciones de empatía con los personajes. Hasta el personaje más canalla se parece a ti en que es un ser humano», asintió.

Aunque quizás no ha perdonado al criminal, Muñoz Molina sí que ha llegado a «comprender el tipo humano que pertenece», una persona del sur de Estados Unidos, «muy pobre, muy llena de prejuicios y que volcaba su frustración social con los que eran mas pobres que él».

Todo esto en un proceso narrativo que quiere que se mida «por su posible calidad y no por su relación con circunstancias» y que ha sido gracias, en parte, a su implicación personal con la ciudad de Nueva York, en la que tiene «muchas raíces» y que le ha alimentado «humana e intelectualmente».

«Es una parte de mi vida. Un escritor trabaja con su vida, el material básico que uno tiene esta filtrado por la experiencia de la propia vida», explicó el escritor, considerado una de las plumas más arraigadas en el panorama literario español.