Malaui prohíbe por ley el matrimonio infantil

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Matrimonios infantilesLas autoridades de Malaui han tomado medidas contra el matrimonio infantil y han elevado a 18 años la edad mínima para casarse, en una iniciativa que ya ha sido celebrada por las organizaciones de Derechos Humanos.

La actual legislación permitía que las niñas contrajesen matrimonio a los 16 años o incluso con 15 si existía consentimiento paterno. Sin embargo, casi una de cada ocho menores se casan antes de cumplir 15 años y la mitad no llega soltera a la mayoría de edad.

Estas niñas se ven fuera de la educación y sin oportunidades en el ámbito laboral, mientras que en sus nuevos hogares son víctimas habituales de abusos. Además, las organizaciones alertan del riesgo que tiene para estas menores quedarse embarazadas y dar a luz cuando sus cuerpos todavía no están preparados.

El Parlamento aprobó por unanimidad la Ley sobre Matrimonio, Divorcio y Relaciones de Familia el pasado jueves y el presidente deberá promulgar el texto en un plazo de tres semanas.

La diputada Jessie Kabwila, una de las impulsoras de la nueva ley, ha considerado que se trata de una iniciativa «crucial», toda vez que «el matrimonio infantil es un problema muy grande» en Malaui. «Articulará por primera vez que decimos ‘no’ al matrimonio infantil», ha subrayado, en una entrevista con Thomson Reuters Foundation.

La diputada ha destacado que «no se puede hablar de desarrollo» con las actuales tasas, ya que las mujeres representan un aspecto clave del crecimiento nacional y no pueden contribuir a él «si no están educadas».

UN PRIMER PASO

El director de la ONG EveryChild, Brussels Mughogho, ha reconocido que se trata de un «paso importante», pero ha advertido de que Malaui no puede poner fin al matrimonio infantil «sólo con instrumentos legales».

En este sentido, ha subrayado que «hay muchos factores» detrás de este drama. Algunas familias casan a sus hijas a cambio de una dote o con el único objetivo de tener una boca menos que alimentar en casa.

A las complicaciones económicas se suman también las sociales, ya que en algunas partes de Malaui se sigue practicando un rito de iniciación en el que cuando una niña tiene su primera menstruación recibe la visita de un anciano –‘hyena’– que mantiene relaciones sexuales con ella para prepararla para el matrimonio.