Discriminación, violencia y exclusión aún en la vida de las mujeres

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Por Ibis Frade*

Pese a los progresos alcanzados en los últimos años tras la Declaración de Beijing y su Plataforma de Acción, las mujeres del mundo continúan sufriendo discriminación, violencia y exclusión.

Recientes estudios realizados por agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU) muestran ese alarmante panorama, por ejemplo, que la violencia contra mujeres y niñas todavía es aceptada en muchas partes del orbe.

Esa violencia continúa siendo común, alertó un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) con motivo del 64 período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW, siglas en inglés), celebrada el 9 de marzo en la sede de ONU en Nueva York.

En 2016, las mujeres y las niñas representaban el 70 por ciento de las víctimas de la trata detectadas en todo el mundo, y la mayoría de ellas eran explotadas sexualmente, indicó el reporte.

Además, una de cada 20 niñas con edades de 15 a 19 años (alrededor de 13 millones) ha sufrido violaciones en su vida, una de las formas más violentas de abuso sexual.

El informe también subrayó tendencias negativas para las niñas en materia de nutrición, así como una creciente preocupación por la mala salud mental que ellas padecen.

Por otra parte, ofreció algunas cifras alentadoras en materia de educación, como que el número de niñas que no asisten a la escuela disminuyó en 79 millones en los últimos 20 años.

Asimismo, durante el último decenio, las niñas han tenido más probabilidades de asistir a la escuela secundaria que los niños.

En tanto, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advirtió que el 90 por ciento de las personas en el mundo tienen algún tipo de prejuicio contra las mujeres.

PNUD ofreció detalles sobre el Índice de Normas Sociales de Género, que mide cómo las creencias sociales obstruyen la igualdad de género en la política, el trabajo, la educación y otras áreas

Según ese Índice, que abarca datos de 75 países y así cubre más del 80 por ciento de la población mundial, la mitad de los hombres y mujeres sienten que los varones son mejores líderes políticos.

En tanto, más del 40 por ciento de las personas consideraron que los hombres son mejores ejecutivos de negocios y que ellos tienen más derecho a un trabajo cuando esos puestos laborales son escasos.

Un 28 por ciento de los encuestados por el PNUD piensa que está justificado que un hombre golpee a su esposa.

También hay información disponible sobre cómo está cambiando el sesgo en unos 30 países y tal información muestra que, si bien se producen algunas mejoras, las actitudes parecen empeorar en los últimos años.

Además de divulgar el estudio, el PNUD lanzó una campaña en las redes sociales bajo la etiqueta #CheckYourBias (Comprueba tu sesgo), la cual presenta una encuesta interactiva para que cada quien evalúe su propio rumbo de género.

Estos alarmantes informes se divulgaron en la ONU de cara a la CSW, que estaba prevista del 9 al 20 de marzo y reuniría a unos 12 mil participantes de todo el mundo.

Debido al peligro de propagación de la Covid-19, la cita se redujo solo a una reunión de procedimiento y los debates generales y eventos paralelos se pospusieron hasta una fecha indefinida.

El pasado 9 de marzo, los estados miembros de la ONU expresaron en una declaración política su voluntad de actuar para avanzar en la igualdad de género y reconocieron también que urgen mayores esfuerzos ante los nuevos retos.

La declaración política de la 64 CSW destacó la importancia de preservar todos los logros alcanzados, justo ahora cuando hay muchos amenazados en numerosos países.

El texto incluye, entre los aspectos que deben priorizarse, la educación, el papel de liderazgo de la mujer, su participación en los procesos de paz, su derecho a la cobertura médica, al empoderamiento económico, y su trabajo en la acción climática.

La declaración, aprobada por consenso, retoma las líneas principales de la Declaración de Beijing, documento que desde 1995 impulsa la emancipación y la promoción de la mujer en todo el mundo y define objetivos para la igualdad de género. Fuentes diplomáticas apuntan que para evitar un fracaso en la adopción del documento, se eliminó cualquier referencia a la salud sexual reproductiva, mención a la que se opone desde hace años la representación de Estados Unidos.

Niveles significativos de desigualdad persisten a nivel mundial, resaltó la declaración de la CSW y muchas mujeres y niñas experimentan formas múltiples y combinadas de discriminación, vulnerabilidad y marginación a lo largo de sus vidas.