España Rumbo al Sur, juventud y aventura en una experiencia para toda la vida

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Madrid Rumbo al SurMozambique, Marruecos, Namibia, Camerún, Senegal y Mauritania son solo algunos de los lugares que han sido testigos del espíritu aventurero y de los valores culturales que desprende Madrid Rumbo al Sur en cada una de sus ediciones, donde la juventud se contagia, en una experiencia única que los participantes recordarán toda la vida.

A partir de este año, Madrid Rumbo al Sur evoluciona a España Rumbo al Sur, aunque sigue siendo un programa de formación, antes que de voluntariado, para jóvenes de dieciséis y diecisiete años a los que se pone en contacto con otras realidades y distintas maneras de entender la vida.

Siguiendo la estela de la Ruta Quetzal, un intercambio cultural de jóvenes encabezado por el español Miguel de la Quadra-Salcedo, no cabe duda de que España Rumbo al Sur es una experiencia que cambia la vida para siempre al 100 % de los jóvenes participantes.

Así lo cuenta a Efe Nacho Pamies, de veinte años, todo un integrante de raza de España Rumbo al Sur.

Fue expedicionario en 2011, en Senegal, y monitor en 2013, en Marruecos, en un aprendizaje que le dio la oportunidad de vivir el voluntariado siendo menor de edad, algo que normalmente no se ofrece en otras organizaciones, explica Pamies.

«Al llegar, lo primero que pensé fue ‘¿Dónde me he metido?'», bromea Nacho, para quien el calor sofocante y la alimentación fueron todo un impacto.

En África, fue testigo de la cara «menos amable» de la vida, con una higiene que roza la inexistencia y un duro problema de saneamiento del agua, pero trata de quedarse con la cara de la moneda más positiva, la de la felicidad, la cultura, la música, los olores y los colores, cuenta Nacho.

No cree que el hecho de que España Rumbo al Sur cuente con menos financiación, debido a la crisis económica, «baje» el nivel del proyecto, ya que, a juicio del joven, el secreto de su éxito está en el boca a boca, en las recomendaciones que los participantes hacen a familiares y amigos.

Como monitor, Pamies adquirió un criterio personal para la selección de los expedicionarios: «se trata de ver quién es el que da más».

Si el grupo está unido y si se tiene el apoyo de los compañeros, salir de los baches será fácil, explica, como fórmula para superar las experiencias más complicadas.

Por otro lado, Ángel Sevillano ha ido como monitor a todas las expediciones, para aportar sus conocimientos de bombero jefe del Grupo Especial de Rescate de Altura.

En concreto, para impartir talleres de seguridad y para echar una mano en todo lo que se podía.

«Muy interesante, me encantaba, estoy muy satisfecho…», las adulaciones no cesan al describir la experiencia, en unos países africanos que Sevillano retrata como «muy distintos» entre sí, ya que factores como el clima o al religión -protestante, católica, islámica…- varían en todo el continente.

Sin embargo, los expedicionarios no son ajenos a la miseria, las carencias y el SIDA, una serie de lacras visibles a los ojos de los visitantes, la cara menos amable de las rutas.

«Ves a niñas de quince años que ya son madres, y, encima, tienen SIDA», lamenta Sevillano.

Además, Ángel se ha llegado a encontrar en medio de la selva, sin medio de transporte y con la población más cercana a 400 kilómetros de distancia.

No obstante, gracias a un «buen mecánico experto en averías» lograron salir del embrollo y continuar con una aventura única e inimaginable.

De Mozambique, el bombero cuenta a Efe que es muy fácil comunicarse con la gente, por el portugués y por la bondad de las personas.

«Este año, falta todavía decidir si iremos a Marruecos, Senegal o Guinea Conakry«, comenta Nacho Pamies, entusiasmado.

¿Quieres sumarte a la expedición a uno de estos países? Todavía estás a tiempo de contagiarte de la pasión que irradian sus participantes. El plazo de solicitudes para España Rumbo al Sur 2014 aún no ha cerrado, así que los que quieran apuntarse al proceso de selección, pueden hacerlo hasta el 31 de marzo en www.espanarumboalsur.com.