Entregan premios 2016 a destacadas personalidades en Sudáfrica

0
378

zumaEl presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, entregará ayer los premios nacionales 2016 a más de una treintena de personalidades por su aporte para hacer mejor la vida de todos los ciudadanos del país.

Zuma impondrá la Orden de Mendi a la Valentía, la Orden de Ikhamanga, la Orden del Baobab, la Orden de Luthuli, y la Orden de los Compañeros de OR Tambo, algunas de ellas con carácter póstumo, en una ceremonia prevista en esta capital.

Entre los laureados está Winnie Madikizela-Mandela, luchadora contra el apartheid y exesposa del desaparecido líder Nelson Mandela, quien recibirá la Orden de Luthuli en plata por su “excelente contribución a la lucha por la liberación del pueblo de Sudáfrica”.

Ella se convirtió “en un símbolo de la lucha contra el apartheid”, subrayó el argumento del premio divulgado por la Presidencia.

De similar reconocimiento será acreedor Sathyandranath Ragunanan “Mac” Maharaj, hasta hace poco portavoz oficial de Zuma.

También serán honrados en la ceremonia otras distinguidas personalidades como la cantante Laurika Rauch con la Orden de Ikhamanga en bronce, por relevantes aportes en los campos de las artes, la cultura, la literatura, la música, el periodismo y el deporte.

En su caso su labor de sensibilización sobre las injusticias políticas durante la etapa del régimen segregacionista mediante la música.

Zuma felicitó a los beneficiarios y expresó su sincero agradecimiento a la población por participar en el proceso de selección de los destinatarios.

Los premios nacionales se otorgan en el contexto de las celebraciones del Día de la Libertad, la víspera, cuyo acto oficial se efectuó en la ciudad de Giyani, en la provincia de Limpopo (norte).

Zuma delineó en su discurso ideas como la necesidad de unidad para consolidar una Sudáfrica no racial, no sexista y próspera; y fustigó el papel de algunos partidos políticos que intentan sembrar divisiones.

El 27 de abril de 1994 los sudafricanos de todos los ámbitos votaron aquí en las primeras elecciones democráticas.

La libertad duramente ganada tuvo un costo. Millones de personas sufrieron el racismo institucionalizado y muchos fueron “brutalmente asesinados, encarcelados o torturados”, recordó Zuma.

El año 1994, dijo, “no sólo marcó el final de la tiranía del apartheid, sino que también simboliza el triunfo del bien sobre el mal”.