Comienza en Angola juicio contra acusados de intento de insurrección

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tribunalangolaEl Tribunal Provincial de Luanda juzga a 17 angoleños pertenecientes al autodenominado Movimiento Revolucionario, acusados de actos preparatorios de rebelión y subversión del orden y la tranquilidad públicas.

Según el portavoz de los Servicios Penitenciarios del Ministerio del Interior, Menezes Cassoma, de los imputados, 15 cumplen prisión preventiva en instrucción preparatoria y los otros dos están en libertad.

El juicio se realizará en virtud de la ley de delitos contra la seguridad del Estado.

Los sujetos fueron detenidos el 20 de junio y el Ministerio Público considera que los inculpados pretendían «movilizar a la población de Luanda para una insurrección y desobediencia civil colectiva, mediante la colocación de barricadas en las principales calles y la quema de neumáticos en lugares con mayor afluencia de extranjeros».

En recientes declaraciones a la prensa, el viceprocurador general de la República, Hélder Pitra Grós, confirmó que los individuos querían alterar el cuadro político actual, cambiar al presidente del país, al de la Asamblea Nacional y por tanto «hubo necesidad de intervenir para no permitir una insurrección».

Por esos actos, agregó, «los estudiantes no podían salir de sus casas para asistir a clases y los trabajadores a sus puestos de labor.Toda la sociedad estaría afectada».

Pitra Grós arguyó que por eso hubo esa reacción, no para coartar la libertad de expresión, sino para frenar los actos que meticulosamente estaban preparados.

«Las consecuencias de una eventual rebelión eran incalculables. Tenía efecto de bola de nieve. Inicialmente podría parecer que nada acontecía, más todo podía suceder y como se dice: más vale prevenir que remediar», indicó el magistrado.

Reveló que hubo instrucciones entre los miembros del grupo de crear formaciones con vista a trasladarse a los barrios y movilizar a estudiantes y trabajadores para todos salir a las calles.

Sobre si los acusados son o no presos políticos, Pitra Grós respondió que los angoleños se expresan desenvueltamente y no existen mecanismos de Estado que limiten esa condición. «Las personas hablan y escriben libremente en periódicos y redes sociales».

Precisó que la detención de esos individuos no fue por pensamiento ni por conciencia, sino «porque estaban preparando actos que conducían al levantamiento del poder instituido».

Si fuera por pensamiento, argumentó, estarían presos mucho antes, porque los involucrados pensaban, hablaban y escribían desde hace tiempo.