Afrouruguayos celebran sus raíces a ritmo de candombe y baile en Montevideo

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AfrouruguayosLa comunidad afrouruguaya festejó  sus raíces y costumbres a ritmo de la percusión africana del popular candombe en el Desfile de las Llamadas, un festivo y colorido recorrido que hizo vibrar las calles de Montevideo y bailar a sus viandantes.

Como si se tratara del mes de febrero, el carnaval se adelantó unos meses en la capital uruguaya durante una calurosa tarde de danza y tambores, que inundó de vecinos, turistas y curiosos las aceras de los populares distritos de Palermo y Barrio de Sur.

Ataviados con purpurina, lentejuelas y tejidos brillantes, los componentes del cuerpo de baile de las diferentes comparsas de candombe reivindicaron a golpe de cadera la cultura de sus antepasados, esclavos negros llegados a Uruguay desde África.

«Este desfile se genera hace nueve años, desde que se votó en el Parlamento la ley del Candombe, de la Cultura Afrouruguaya y de la equidad racial», explicó a Efe la secretaria general de la Casa de la Cultura Afrouruguaya, Elizabeth Suárez.

Este centro cultural, edificado en uno de los históricos conventillos (viviendas comunales) del centro de Montevideo en los que nació esta expresión musical, marca el punto final del desfile y recuerda los motivos del festejo.

El día 3 de diciembre de 1978 la dictadura uruguaya (1973-1985) decretó el desalojo de los conventillos con el pretexto de riesgo de derrumbe para apartar a los afrouruguayos del centro de la ciudad y de las inmediaciones del mar.

«Para nosotros es un día muy especial, es una fecha más que simbólica, que elegimos por ser reivindicativa de lo que fue parte de nuestro pasado y de esos períodos de exclusión, especialmente durante la dictadura», aseguró la afrouruguaya.

La familia de Suárez fue una de las forzadas por la dictadura a abandonar su vivienda y a desplazarse a las afueras de la ciudad.

Los desalojos «desterraron gente que vivía aquí desde la época de la colonia, generación tras generación, y que se desmembraron» a partir de este hecho, rememoró.

En aquella ocasión los tambores resonaron en Montevideo, porque la comunidad afrouruguaya en símbolo de protesta convocó Llamadas espontáneas, a las que también se sumaron ciudadanos no descendientes de africanos.

Por tanto, Suárez destacó el mestizaje actual del candombe y su integración con el resto de expresiones culturales de Uruguay.

«Si bien reivindicamos el origen y la identidad del candombe afrouruguayo, también sabemos que ya trasciende más allá de lo que es meramente la comunidad afrouruguaya», admitió.

Para ejemplificar esta situación de aceptación popular, recordó al artista uruguayo Carlos Páez Vilaró, fallecido este año, que fue un «enamorado» de la cultura afrouruguaya y que decidió residir un período de su vida en el famoso conventillo de Mediomundo para empaparse de sus tradiciones, como el candombe.

En este desfile primaveral no faltaron los personajes clásicos de la fiesta de las Llamadas, heredados de la tradición africana, como Mama Vieja, que representa a la Madre Tierra o el gramillero, que es como el antiguo brujo.

Afrouruguayos y no descendientes de africanos, comparten tradiciones musicales y ornamentales africanas al son del candombe, expresión del folclore uruguayo que en 2009 fue declarado Patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO.

El Día del Candombe se celebra oficialmente el 3 de diciembre, que este año fue miércoles, por lo que la fiesta salió a la calle esta tarde para «aprovechar el sábado», explicó Manuel, integrante de la comparsa la Batea Tacuarí de Palermo.

«El candombe nació en Uruguay, no viene de ningún otro país», aseveró orgulloso el tamborilero, para quién los desfiles de los días de carnaval son más comerciales.

«Esto es más espontáneo, más de barrio y más lindo», concluyó el veterano.