Recobra auge en Italia polémica sobre rescate de migrantes en el mar

0
267

Por Frank González

La decisión de una jueza de investigación preliminar de exonerar de cargos a la comandante del buque Sea Watch 3, coloca en primer plano la polémica en Italia sobre las operaciones de socorro en el mar Mediterráneo.

La magistrada del tribunal de la ciudad siciliana de Agrigento, Alessandra Vella, desestimó la solicitud de la procuradoría de procesar a Carola Rackete por violación del artículo 1100 del Código de Navegación relativo a ‘resistencia o violencia contra nave de guerra’ y el 337 del Código Penal, ‘resistencia a funcionario público’.

La jueza consideró válida la actuación de la capitana de la embarcación perteneciente a la organización no gubernamental alemana Sea Watch, motivada por la necesidad de salvar las vidas de los 42 migrantes que permanecían a bordo del barco, 17 días después de ser rescatados a 47 millas de Libia.

El anuncio se produjo la víspera al final de la jornada, 24 horas después de la audiencia de convalidación del arresto de la joven de 31 años, ocurrido el 29 de junio último, tras arribar sin autorización de las autoridades al puerto de la isla de Lampedusa.

Rackete argumentó su decisión a partir del ‘estado de necesidad’ provocado por la urgencia de desembarcar a los migrantes cuyas vidas, en su opinión, corrían peligro, sin solución a la vista para su situación a pesar del anuncio de que serían recibidos por cinco países europeos.

En el procedimiento de atraque, la embarcación empujó contra el muelle una lancha patrullera de la Guardia de Finanzas, de lo cual se derivó otra acusación de ‘intento de naufragio’ y fuertes críticas del gobierno por poner en peligro la integridad física de los tripulantes del navío.

En su defensa, la acusada aseguró que no tuvo nunca la intención de perjudicar a la lancha y sus tripulantes, quienes pensó se desplazarían del lugar donde permanecían en el muelle, como finalmente sucedió, pues era el único lugar donde podía atracar su buque.

Al amparo de un recién aprobado decreto ley, la Sea Watch 3 fue sometida a ‘secuestro administrativo’ y sus propietarios, operadores o armadores pueden ser penalizados con una multa de 20 mil euros.

La ONG apoyó la actitud de la comandante y el resto de la tripulación, en tanto su representación en Italia circuló un mensaje en la red social Twitter, en el cual señaló que ‘es inaceptable que barcos de búsqueda y rescate de ONG sean criminalizados simplemente por salvar vidas en el mar’.

Por su parte, el ministro del Interior, Matteo Salvini, respaldó la actuación de las autoridades a través de varios mensajes difundidos asimismo por Twitter.

El también viceprimer ministro criticó la presencia en la nave de cinco diputados, tres de ellos pertenecientes al Partido Democrático, uno a Más Europa y otro a Libres e Iguales, quienes subieron a bordo, previo al atraque, para interesarse por la situación de los migrantes.

Mientras tanto, Alemania y Francia criticaron la actuación de las autoridades italianas en torno al hecho, en tanto Holanda se distanció de la decisión de la comandante al considerar que pudo dirigirse con los migrantes a Túnez.

El fallo de la jueza provocó la reacción airada de Salvini quien aseveró, además, que de cualquier forma Rackete será expulsada de Italia, lo cual otras fuentes consideraron imposible por el momento pues sigue siendo investigada por la otra acusación de favorecimiento de la inmigración clandestina.

La comandante, por su parte, se mostró conmovida por la solidaridad recibida y añadió, según el diario La Repubblica, que se sentía aliviada por la decisión de la jueza, la cual consideró una gran victoria de la solidaridad hacia todos los migrantes y refugiados y contra la criminalización de quienes desean ayudarlos.