La esclavitud, un mal que persiste en los tiempos modernos

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Por Ibis Frade

Aunque hace varios cientos de años se abolió legalmente la esclavitud, aún persisten en varias regiones del mundo ‘formas modernas’ de esa práctica ilegal, como el trabajo forzado y la explotación sexual.

Así alertó la ONU en el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, que se conmemora cada 2 de diciembre.

Ese mal no es simplemente una reliquia histórica: según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más de 40 millones de personas en todo el mundo son víctimas de la esclavitud moderna.

Aunque esa esclavitud moderna no está definida en la ley, se usa como un término general que abarca prácticas como la explotación laboral, la servidumbre por deudas, el matrimonio forzado y la trata de personas.

Esencialmente, se refiere a situaciones de explotación que una persona no puede rechazar o abandonar debido a amenazas, violencia, coerción, engaño y/o abuso de poder, refiere el sitio digital de la ONU dedicado a la fecha.

Además, añade, más de 150 millones de niños están sujetos a trabajo infantil, lo que representa casi uno de cada 10 menores de edad en todo el orbe.

La ONU estima que más de 40,3 millones de personas padecen la esclavitud moderna actualmente, es decir, hay un promedio de 5,4 víctimas de ese flagelo por cada mil personas en el mundo. De esas personas, una de cada cuatro son niños.

Asimismo, las mujeres y las niñas se ven desproporcionadamente afectadas por el trabajo forzado: representan el 99 por ciento de las víctimas en la industria del sexo comercial y el 58 por ciento en otros sectores, alerta la ONU.

Para hacer frente a estos problemas, la OIT adoptó un nuevo protocolo jurídicamente vinculante, que entró en vigor en noviembre de 2016 y fue diseñado para fortalecer los esfuerzos mundiales en aras de eliminar el trabajo forzoso.

Entre las principales causas de la esclavitud moderna se encuentra la pobreza, que vuelve más vulnerables a las personas que la sufren, especialmente a la infancia.

Tal condición de vulnerabilidad provoca que una persona pueda caer más fácilmente (ya sea voluntariamente o por la fuerza) en alguna de las formas de esclavitud que existen hoy en día.

Entre estas se cuentan el trabajo en servidumbre, el trabajo forzoso, la trata de personas, el trabajo infantil, el matrimonio infantil o forzado, y la explotación sexual.

La explotación de mujeres, niños y niñas para ejercer la prostitución e intercambiar servicios sexuales a cambio de dinero aparece como una de las principales formas de esclavitud moderna y la más lucrativa de todas.

Un monumento en ONU para no olvidar la esclavitud

El pasado 2 de diciembre, miembros del Caucus Negro del Congreso de los Estados Unidos visitaron el Arca del Retorno, un monumento a la entrada del edificio de Naciones Unidas, en Nueva York.

Con ellos estaban el actor y productor estadounidense de origen beninés Djimon Hounsou, y el arquitecto y diseñador haitiano-estadounidense Rodney Leon, creador del monumento.

Esa obra rinde homenaje a los millones de africanos arrancados de sus tierras para servir en esclavitud, y a las generaciones que durante siglos vieron negadas su libertad y dignidad humana.

Muchos perdieron su vida en la trayectoria desde África hacia América Latina y el Caribe, y otros tantos fueron sometidos a una explotación inhumana en el llamado ‘nuevo continente’.

Durante casi 500 años, más de 15 millones de personas resultaron víctimas de la trata transatlántica de esclavos, llegaron por la fuerza a tierras de América Latina y el Caribe, pero trajeron consigo su cultura y su cosmología de la vida.

Aunque los obligaron a negar sus tradiciones, a abandonar su religión y sus costumbres, y los sometieron a duros castigos físicos y humillaciones, su resistencia trasciende ahora entre sus grandes legados.

Ese fue uno de los motivos de inspiración del arquitecto Rodney León para diseñar el Arca del Retorno, que rinde homenaje en la ONU a las víctimas de la esclavitud.

La inauguración de la obra, el 25 de marzo de 2015 marcó el primer gran evento del Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024). Justo en esa fecha, Naciones Unidas recuerda cada año a las víctimas de la esclavitud y la trata de esclavos.