Caso de Steve Canico amenaza con complicar al gobierno francés

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Por Waldo Mendiluza

La muerte del joven de 24 años Steve Canico, en el contexto de una acción policial para dispersar un concierto, amenaza con sumir al gobierno francés en un nuevo escenario de crisis.

Consciente de lo que podría venir, el primer ministro Edouard Philippe salió en persona a exponer a la opinión pública la postura oficial tras el hallazgo el lunes en el río Loira del cadáver de Canico, quien en la madrugada del 22 de junio participaba junto a cientos de franceses en un concierto tecno como parte de las celebraciones en Nantes por la Fiesta de la Música.

Philippe citó una investigación interna que exonera a la policía de cualquier actuación injustificada o desproporcionada desencadenante de la muerte por ahogamiento del joven, pero sus palabras y promesas de nuevas pesquisas causaron en realidad más malestar y dudas que conformidad.

La señal de preocupación en el Palacio del Elíseo por el triste desenlace del joven y las circunstancias que lo rodean está para la prensa bien clara, ya que en condiciones normales sería el ministro del Interior, Christophe Castaner, el responsable de ‘dar la cara’.

Precisamente Castaner, ya señalado antes por casos de violencia policial, está en el ojo de la tormenta, con crecientes reclamos de su renuncia, tanto desde la derecha como de la izquierda, y de la ciudadanía común.

Las demandas llegan apenas dos semanas después de que uno de los pesos pesados del ejecutivo, el ministro para la Transición Ecológica, Francois de Rugy, dejara el cargo en medio de revelaciones de un supuesto mal manejo de fondos públicos.

También a unos días de que reviviera la polémica por el asunto de Alexandre Benalla, un exjefe de seguridad y cercano colaborador del presidente Emmanuel Macron, envuelto el año pasado en un escándalo por violencia contra manifestantes, que condujo a otras acusaciones.

Esto sin olvidar las protestas de los chalecos amarillos, que pusieron al gobierno contra las cuerdas a finales de 2018 y principios de este año, situación al parecer casi superada, considerando la drástica reducción en la cifra de manifestantes de ese movimiento en los últimos meses y la recuperación en las encuestas del mandatario.

Canales de televisión, periódicos y emisoras vaticinan la politización del caso, al margen de los llamados del partido gobernante La República en Marcha a no hacerlo, en un panorama marcado en lo político por los preparativos para las elecciones municipales de marzo de 2020 y la cruzada opositora contra Macron.

El portal Franceinfo recuerda hoy casos que estremecieron a la sociedad francesa relacionados con la violencia de las autoridades, como la muerte en 1986 bajo custodia policial del estudiante Malik Oussekine y la de Remi Fraisse, víctima fatal en 2014 de una granada aturdidora durante una protesta contra la construcción de una presa.

LOS HECHOS CONOCIDOS 

En la madrugada del 22 de junio, en específico entre las 04:31 y las 04:52, hora local, se produjeron los hechos que terminaron con la caída de varias personas, entre ellas Canico, al río Loira, de donde nunca salió.

La policía se habría presentado al lugar del concierto para hacer respetar el horario límite para la difusión de la música, unos pocos se negaron y la misma sonó con mayor fuerza.

Los acontecimientos que siguieron resultan confusos, lanzamientos de proyectiles a los uniformados, la revelación de un video que muestra a los agentes equipados y en formación en modo antidisturbios avanzando hacia los presentes en el concierto y abundantes gases lacrimógenos.

Según la pesquisa oficial divulgada por el primer ministro Philippe, la policía respondió a la violencia de algunas personas y no lo hizo de manera desproporcionada, desvinculando su accionar de la caída al agua de Canico.

Sin embargo, testigos aseguran que los investigadores ignoraron deliberadamente sus declaraciones sobre lo ocurrido, mientras un expolicía llamó la atención acerca de la enorme cantidad de gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y balas de goma empleados en apenas unos 20 minutos.

La polémica está en el ambiente y sus ribetes políticos también, mientras las demandas de ‘Dónde está Steve’ son sustituidas por reclamos de transparencia en el esclarecimiento de los hechos y de renuncia de Castaner.

Por lo pronto mañana será un día de mucha tensión, ante el anuncio de movilizaciones en Nantes, esta capital y otras ciudades, en homenaje al joven y para exigir justicia.

En las redes sociales se divulgan las convocatorias a marchar o concentrarse bajo consignas como ‘Vamos por Steve’, ‘Queremos respuestas’ y ‘Ni perdón, ni olvido’.

La prefectura de Nantes anunció medidas especiales para el fin de semana, que incluyen la prohibición de reuniones en varios lugares de la occidental urbe.