Bloqueo a Cuba, política «oficial» de EE.UU. hace 58 años

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Por Orlando Oramas Leon

El bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba cumple hoy oficialmente 58 años, pero desde antes Washington lo aplicó contra la Revolución Cubana.

El 3 de febrero de 1962 el presidente John F. Kennedy decretó el ‘embargo’ total del comercio con la vecina isla, en cumplimiento de la sección 620 (a) de la Ley de Asistencia Exterior.

Pero en realidad la propia legislación ya era aplicada como parte de una política de hostilidad contra Cuba que incluyó el intento de derrocar el proceso revolucionario mediante la invasión mercenaria de abril de 1961, así como el soporte a bandas armadas que sembraron el terror en diversos puntos del archipiélago.

La Proclama Presidencial 3437 de febrero de 1962 oficializa entonces la guerra económica, financiera y comercial que EE.UU. ejerce contra Cuba hace casi 60 años.

Desde entonces las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos, del Departamento del Tesoro, estipularon el congelamiento de todos los activos de la isla en Estados Unidos.

También prohibió las transacciones financieras y comerciales a menos que fueran aprobadas por una licencia federal.

Igualmente resultaron vedadas las exportaciones cubanas al país norteño, y la realización de transacciones en dólares con Cuba a cualquier persona natural o jurídica de los EE.UU. o terceros países.

Legislaciones, regulaciones y decretos conforman el blindaje del cerco a la mayor de las Antillas, en el afán de doblegar por hambre, enfermedades y necesidades a sus habitantes por apoyar el proceso revolucionario.

La Ley para la Democracia Cubana o Ley Torricelli, de 1992, establece un hito en el entramado del bloqueo y en su carácter extraterritorial. Por la Torricelli las compañías estadounidenses o subsidiarias en otros países están impedidas de comerciar bienes con Cuba o nacionales cubanos.

La Ley Helms-Burton, adoptada en 1996 bajo el gobierno de William Clinton, codificó las disposiciones del cerco a la isla y amplió su alcance extraterritorial a fin de desalentar la inversión extranjera.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca marca un escalamiento de las acciones anticubanas y de reforzamiento del bloqueo.