Asamblea General y el reto de un debate de alto nivel en la pandemia

0
60

Por Ibis Frade

La Covid-19 cambió la vida en el mundo, y ahora, por primera vez desde su fundación, la ONU tendrá que realizar el debate de alto nivel de la Asamblea General en medio de una pandemia.

Pero será imposible mantener el formato que históricamente ha adoptado la magna cita, que reúne durante una misma fecha en la sede de Naciones Unidas en Nueva York a cientos de líderes mundiales, jefes de Estado y de Gobierno, ministros, y otros miles de altos representantes.

El secretario general de la ONU, António Guterres, propuso que la Asamblea General considere celebrar su debate general en septiembre en una modalidad diferente, utilizando mensajes pregrabados proporcionados por los jefes de Estado y de Gobierno o los ministros.

Según indicó, la idea es limitar cualquier presencia física en el salón de la Asamblea a una persona por cada misión.

El presidente de la Asamblea General de la ONU en su 74 período de sesiones, Tijjani Muhammad-Bande, apuntó que aunque la pandemia de Covid-19 siga vigente en septiembre de 2020, la reunión de alto nivel se realizará del 22 al 29 de ese mes, como estaba previsto.

Tendrá un formato completamente diferente a los eventos de ese tipo realizados desde el inicio de la organización hasta la fecha, pues los jefes de Estado y de Gobierno o los ministros formularán su declaraciones por medio de video-mensajes, los cuales se pide no excedan los 15 minutos, señaló el diplomático nigeriano.

La otra alternativa es que el representante permanente de cada misión ante la ONU podría hacer una declaración en el salón de la Asamblea General, pues la presencia física en ese lugar será limitada a uno o dos personas por cada delegación, informó Muhammad-Bande.

Todo ello en dependencia de si las orientaciones médicas aconsejan una presencia tan grande en el salón.

Además, quienes asistan a esa sala deben estar libres de cualquier síntoma de los relacionados con el nuevo coronavirus, mantendrán el distanciamiento físico recomendado y usarán mascarillas para cubrir la nariz y la boca.

Debido a las necesidades de distanciamiento físico, se reduce drásticamente la capacidad total en las salas de conferencias y los locales de las Naciones Unidas, y esto impactará en las reuniones paralelas celebradas durante el debate general.

Por ello, se recomienda a los Estados miembros revisar el calendario de reuniones de alto nivel en función de posibles cambios, y se alienta a que se trasladen esas citas a las plataformas virtuales, con el fin de limitar la cantidad de personas en el edificio de la ONU en Nueva York.

Todavía deben abordarse varias cuestiones de procedimiento, como una decisión del General Asamblea autorizando declaraciones en video pregrabadas en el debate de alto nivel y otras sesiones como parte de los registros oficiales de la ONU.

GARANTIZAR EL TRABAJO DE ONU

El septuagésimo quinto período de sesiones de la Asamblea General comenzará en un momento complejo, mientras todo el mundo enfrenta la crisis generada por la pandemia de Covid-19, un problema sin precedentes desde la creación de la ONU.

Justo en el contexto de una pandemia que ha ‘diezmado economías y exacerbado la pobreza y la desigualdad’, se pone de manifiesto lo interconectado e interdependiente que es nuestro mundo, según expresó Muhammad-Bande, el titular del septuagésimo cuarto período de sesiones de la Asamblea.

La pandemia ha subrayado la necesidad de trabajar juntos para responder efectivamente a los desafíos globales, recalcó el diplomático nigeriano.

Esta ocasión recuerda la urgencia de ‘volver a comprometernos con el multilateralismo, ya que somos una humanidad, un mundo y unas Naciones Unidas’, dijo a mediados de junio en un encuentro virtual con el titular electo para el próximo período de sesiones de la Asamblea General, Volkan Bozkir, y el secretario general de la ONU, António Guterres.

Debemos garantizar la continuidad del trabajo en Naciones Unidas durante este tiempo sin precedentes, señaló y manifestó que junto a Bozkir, laborará arduamente en función del próximo debate general.

Por su parte, Bozkir apuntó que trabajará en sincronía con la agenda y las prioridades del secretario general, para ser ‘lo más eficaz posible’. De acuerdo con el diplomático turco, las crisis humanitarias, los conflictos mortales y la Covid-19 se encuentran entre los problemas acuciantes que requieren soluciones globales.

También indicó que, además de las crisis generadas por la Covid-19, en las prioridades de su mandato figuran el multilateralismo, el 75 aniversario de la ONU y el bienestar de la humanidad, con un enfoque especial en los más vulnerables y la igualdad de género.

El secretario general de la ONU sostuvo que Bozkir presidiría ‘un año crucial en la vida de la organización’.

Asimismo, insistió en la importancia de destacar el valor del multilateralismo durante el 75 aniversario de la ONU, la necesidad continua de responder a la pandemia de Covid-19 y otros desafíos mundiales, desde el cambio climático hasta los derechos humanos y la igualdad de género.

‘Usted ha mostrado una gran destreza al mudarse a nuevos arreglos de trabajo que han permitido que la Asamblea permanezca abierta a los negocios durante la crisis de Covid-19’, dijo Guterres refiriéndose a Tijjani Muhammad-Bande y las transformaciones promovidas por él para mantener en funcionamiento al mayor organismo de Naciones Unidas.

El diplomático nigeriano ha guiado hábilmente a la Asamblea para adoptar resoluciones importantes, en particular para mejorar y garantizar el acceso a medicamentos y vacunas que salvan vidas, recalcó.

Tales asuntos se espera ocupen un aspecto central en las declaraciones de los dignatarios en el debate general de la Asamblea y en los eventos paralelos a la magna cita.