Amenaza en el Caribe

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Por Armando Reyes

Las amenazas de Estados Unidos de impedir el paso a petroleros iraníes con gasolina para Venezuela subieron la tensión en el mar Caribe y el golfo Pérsico ante la posibilidad de eventos peligrosos para la paz mundial.

Desde que Teherán y Caracas anunciaron la operación, basada en convenios, la Casa Blanca argumentó que la impediría porque se violaban medidas punitivas unilaterales que impuso a las dos naciones.

De tal manera que desplegó barcos de guerra y aviones en el mar Caribe con el objetivo de obstaculizar el paso de los tanqueros que transportaron 1.53 millones de barriles de gasolina y otros aditamentos para refinar combustible.

Irán, por su parte, advirtió que cualquier acción contra sus barcos sería considerada un acto de piratería y recibiría una firme contestación.

A la percepción internacional no escapa que la respuesta iraní se concentraría en los buques estadounidenses que transitan por el golfo Pérsico.

En Washington debieron valorar que interferir la operación marítima en el Caribe traería como consecuencia una contundente respuesta en el estrecho de Ormuz por donde pasa de 25 a 30 por ciento del comercio petrolífero global.

Al final primó la razón sobre la retórica, según el embajador iraní en Caracas, Hojjatollah Soltani.

En estos momentos ya se encuentran en Venezuela los tanqueros Foxon, Fortune, Forest y Petunia.

La llegada de los navíos deriva acontecimiento popular en el país sudamericano, pues reafirma la solidaridad y la soberanía ante un contexto de hostilidad estadounidense.

Teherán ha reclamado de las organizaciones internacionales poner freno a las intenciones de Washington de obstruir el comercio legal entre Estados y aplicar medidas extraterritoriales.

En respuesta a esta política hostil, el exembajador iraní ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Mohammad Ali Khatibi, propuso la formación de un club de países a los que la Casa Blanca impuso medidas punitivas y coercitivas.

Caracas y Teherán siempre cultivaron lazos en los sectores de petróleo y gas y existen estrechas relaciones bilaterales, apuntó, al recordar que en 2008 Irán necesitó gasolina y Venezuela se la proporcionó, y ese tipo de colaboración pudiera ser una alternativa a los embargos y bloqueos a los que Estados Unidos recurre para hacer valer sus intereses.

En opinión del diplomático, el aumento de países, organismos o entidades a los que Washington intenta someter con presiones proporciona una vía para cubrir necesidades de cada uno de los bloqueados.

Khatibi aludía al intercambio de bienes o de oro por productos como un método para comerciar entre los que la Casa Blanca bloquea o embarga.

De tal modo se organizaría un sistema de cooperación contra ese castigo y se satisfarían las necesidades de sus afiliados, dijo.

‘Todas las empresas sancionadas, de diferentes países, también pueden unirse al club’, señaló. Entre todos, apuntó, será más fácil el comercio internacional.