Suspenso en negociación acerca de proyecto GERD de Etiopía

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Etiopía, Egipto y Sudán lograron acuerdos técnicos importantes pero no solucionaron diferencias legales respecto a la explotación de la Gran Presa del Renacimiento (GERD), cuya negociación quedó en suspenso, según una comunicación oficial divulgada hoy.

Los problemas técnicos más destacados fueron resueltos, aseguró el Ministerio de Agua, Riego y Energía etíope por medio de una declaración, aunque no enumera cuáles fueron las diferencias zanjadas por los expertos.

De manera paralela al encuentro de los especialistas técnicos, equipos jurídicos intercambiaron consideraciones sin resultados significativos y finalizar las negociaciones requerirá decisiones que eliminen las discrepancias, apunta la notificación.

La valoración de Sudán es idéntica a la etíope, toda vez que su ministro de Riego, Yasser Abbas, declaró en Jartum, capital sudanesa, que fueron acordados 90 o 95 por ciento de los problemas técnicos, pero continúan debatiéndose puntos legales.

Además de garantizar el funcionamiento óptimo de la GERD (siglas en inglés), la solución del conflicto requiere prudencia para salvaguardar el derecho de Etiopía sobre el Nilo Azul, afirma la declaración emitida este jueves.

También insta a Egipto y Sudán a promover la cooperación sostenible, con respeto de la soberanía y para beneficio de todas las naciones.

Asimismo, reitera la determinación etíope a llenar y operar la presa según los preceptos consagrados en la Declaración de Principios de 2015, y considera que la negociación puede concluir con un resultado satisfactorio.

Una iniciativa de Sudán propició el reinicio de las conversaciones, tras fracasar las realizadas en Washington, Estados Unidos, a principios de año.

Precisamente la delegación sudanesa tendió un manto de suspenso sobre el futuro del diálogo, tras manifestar la víspera que recurrirá a las autoridades políticas de la nación norafricana para informarles cómo marchan las discusiones y consultarles sus próximos pasos.

En virtud de esa decisión, el proceso reanudado el 9 de junio último por medio de video conferencias, con participación en calidad de observadores de la Unión Africana, Estados Unidos y la Unión Europea, continuará cuando Sudán concluya la consulta, que no tiene fecha fijada.

Las tres naciones intentan rubricar un convenio acerca de la operación del proyecto hidroeléctrico, antes del venidero mes de julio, cuando comenzará el llenado del embalse, según las proyecciones del gobierno etíope.

Varios asuntos causan disenso, principalmente entre Etiopía y Egipto, si bien Sudán colocó sobre la mesa recelos en relación con la posibilidad de que la GERD resulte un peligro para sus represas.

La concerniente al tiempo de llenado es la principal diferencia. Egipto aspira a que ese proceso dure 12 años o más y Etiopía quiere terminarlo en siete o menos.

Para Egipto, la GERD socavará su derecho histórico sobre el Nilo y limitará el acceso a esa fuente fluvial, y para Etiopía es el derecho a emplear recursos propios para garantizarles servicio eléctrico y abasto de agua a más de 50 millones de personas.

En 2023 debe terminarse ese dique sobre el Nilo Azul, que nace en la geografía etíope y discurre por territorio sudanés, donde se une con el Nilo Blanco para formar el río Nilo. Una vez finalizado generará seis mil megawatts, cifra que la convertirá en la más potente de África.