Secretario general de ONU llama a evitar más confrontaciones en Libia

0
191

El secretario general de la ONU, António Guterres, reafirmó que solo es posible una solución política en Libia y cualquier confrontación militar debe evitarse, señaló hoy su vocero, Stéphane Dujarric.

Antes de partir de esa nación petrolera del norte de África, dijo que se va con una profunda preocupación y un peso en el corazón, transmitió el portavoz a la prensa acreditada en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

n ‘Todavía espero que sea posible evitar una confrontación sangrienta en Trípoli y sus alrededores’, expresó Guterres.

Además, reiteró el compromiso de la ONU para facilitar cualquier solución política capaz de unificar a las instituciones libias y apoyar al pueblo de ese país.

Los libios merecen la paz, la seguridad, la prosperidad y el respeto de sus derechos humanos, subrayó el secretario general de Naciones Unidas citado por su portavoz.

Durante su estancia en la nación africana, Guterres se reunió con el Comandante Khalifa Haftar, quien lidera el Ejército Nacional de Libia, y le aseguró que ‘no hay una solución militar para la crisis’.

También tuvo encuentros en Trípoli con altos funcionarios del Gobierno y discutieron, entre otros temas, sobre la Conferencia Nacional de Libia, que respaldada por la ONU se realizará a finales de este año, luego de amplias consultas en todo el país.

El máximo representante de la ONU se mostró muy ‘conmovido y sorprendido’ después de visitar la víspera un centro de detención para refugiados y migrantes en Trípoli.

Según dijo, las personas cargan con un gran nivel de sufrimiento y desesperación, y toca a la comunidad internacional ayudar a aliviar esa crisis.

Este viernes, el jefe de la misión de apoyo de Naciones Unidas en Libia, Ghassan Salamé, informa al Consejo de Seguridad sobre la situación en ese territorio durante una reunión a puerta cerrada.

A pesar de los acuerdos de paz firmados en Marruecos en diciembre de 2015, Libia sigue sumida en el caos y la violencia desde 2011, cuando una intervención militar de la OTAN propició el derrocamiento y asesinato de Muamar Gadafi.

En la nación petrolera del norte de África continúan las pugnas por el poder y el accionar de milicias, entre ellas grupos considerados terroristas, mientras aumenta la criminalidad y el tráfico de personas y armas. Todo esto ha generado un colapso en la economía, la infraestructura y la seguridad.