La expresidenta de Liberia pide aprender lecciones del brote de ébola y apela a la solidaridad ante el coronavirus

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La expresidenta de Liberia Ellen Johnson Sirleaf ha hecho este lunes un llamamiento a aprender las lecciones del brote de ébola en África Occidental entre 2014 y 2015 y ha apelado a la solidaridad para hacer frente a la pandemia de coronavirus.

Sirleaf, quien en 2006 se convirtió en la primera mujer en acceder a la Presidencia de un país africano, ha pedido cooperación internacional y una respuesta basada en la colectividad para responder ante el virus, que ha dejado ya más de 36.500 muertos a nivel mundial.

Así, ha recordado en una misiva leída en las ondas de la británica BBC que en octubre de 2014 escribió una carta pidiendo al mundo «la movilización de personal y recursos». «Solicité una muestra de unidad global para evitar lo que temíamos que podía ser una pandemia», ha explicado.

«Hoy, aprovecho esta oportunidad para alzar mi voz en un mensaje de solidaridad», ha dicho, antes de narrar que en 2014 argumentó que «un contagio descontrolado, no importa dónde en el mundo y cómo de localizado, es una amenaza para toda la Humanidad».

«El mundo respondió positivamente, y lo hizo de forma rápida», ha resaltado. «Lo derrotamos (al ébola) juntos. Como resultado, hoy hay vacunas experimentales y retrovirales efectivos», ha manifestado.

Así, Sirleaf ha señalado que «hace un llamamiento similar a los ciudadanos del mundo» ante el coronavirus, antes de agregar que, si bien los países africanos «han evitado hasta ahora lo peor», «sólo es cuestión de tiempo de que (la pandemia) azote el continente que está menos preparado para ella».

«Debemos actuar para ralentizar y romper la cadena de transmisión y achatar la curva. Está claro que hubo lapsos en la respuesta inicial al virus, desde Asia a Europa y Estados Unidos», ha argüido.

«Se perdieron pistas. Se perdió tiempo. Se ocultó, minimizó y manipuló información. Se rompió la confianza. El miedo llevó a la gente a correr, a esconderse, a acaparar para proteger a los suyos, cuando la única solución es y sigue estando en la comunidad», ha lamentado.

Sirleaf ha resaltado que «sabe» lo que es eso, ya que ella misma «cometió todos esos errores en 2014, al igual que hicieron los que respondieron a nivel mundial». «Nos corregimos y lo hicimos juntos», ha aconsejado.

En este sentido, ha hecho hincapié en que la comunidad internacional «está en un momento crucial, ya que se están cerrando las fronteras para reducir la tasa de propagación», y ha añadido que «es una muestra de una respuesta común».

«COMPARTIR MEDICINAS Y PERSONAL»

La expresidenta liberiana, ganadora del Nobel de la Paz en 2011, ha dicho que lo que más la «anima» es «la apertura al conocimiento y el hecho de que los descubrimientos científicos, el equipamiento, las medicinas y el personal están siendo compartidos».

«Está pasando entre naciones, y cada vez más entre fronteras internacionales. Es una reacción indispensable, si bien con retraso, en la que cada persona y nación debe hacer su parte», ha puntualizado.

Por otra parte, ha recalcado que «esta consciencia» fue lo que llevó «a un punto de inflexión» frente al brote de ébola en África Occidental, que dejó más de 1.300 muertos, con más de 4.800 en Liberia.

«En Liberia, surgimos resilientes de la epidemia de ébola y más fuertes como sociedad, con protocolos sanitarios que nos están permitiendo gestionar la Covid-19», ha explicado. «Creo fervientemente que este es el camino en el que estamos todos», ha añadido.

De esta forma, Sirleaf ha mostrado su «fe total» en «el espíritu incansable» de las personas y su «convicción» en que «los líderes emergen en momentos de crisis en todos los niveles de la sociedad».

«Mientras nos resguardamos durante las próximas semanas, rezo por la salud y el bienestar de los ciudadanos del mundo y pido a todo el mundo que recuerde que nuestra humanidad se fundamenta en la verdad esencial de que una vida bien vivida es una vida en servicio de los demás», ha remachado.