Argelia: protestas, lucha contra la corrupción y el disenso político

0
311

Por Juan Carlos Díaz Guerrero

Un mes después de la renuncia del presidente Abdelaziz Bouteflika, las protestas populares continúan hoy en Argelia para cambiar el sistema, mientras el Gobierno da pasos para encontrar el consenso necesario que ponga fin al disenso político.

Transcurridos los primeros 30 días desde que el exmandatario abandonara el cargo presionado por las manifestaciones del pueblo y el ultimátum de los militares, en esta jornada el pueblo salió nuevamente a las calles de Argel y otras wilayas (provincias) del país.

Como cada viernes, desde hace 12 semanas, miles de personas se movilizaron de forma pacífica en varias ciudades de la nación magrebí, marchas que, según el medio digital TSA, se mantienen intactas por su capacidad de convocatoria.

En el centro de la capital personas con chalecos naranjas se desplegaron para evitar contacto con la policía y se podían escuchar cantos como Iremos hasta el final y Argelia libre y democrática.

Para algunos observadores, lo peor de la crisis argelina ya pasó y solo es cuestión de tiempo retornar a la calma, mientras otros consideran que el paroxismo aún está por llegar al considerar que con la salida de Bouteflika el ambiente político se mantiene sin cambios en el país.

Si en algo concuerdan el oficialismo con sectores de la oposición es que el diálogo debe ser la premisa para salir del atolladero y poder avanzar en un plan u hoja de ruta común que preserve intactos los principios de la nación y satisfaga las demandas populares.

En esta dirección el mandatario interino, Abdelkader Bensalah, manifestó el martes que en la difícil coyuntura se demanda poner a un lado las diferencias y centrar los esfuerzos en preservar los fundamentos de la nación y los logros del Estado.

‘Es imprescindible que instauremos un clima de serenidad y de entendimiento, y asociemos a todas las fuerzas vivas del país en la búsqueda de soluciones consensuales’, subrayó.

Resulta importante también concretar las aspiraciones y voluntad del pueblo soberano que se materializan en sus legítimas reivindicaciones a una vida decente, y ‘su resuelta aspiración a un cambio radical con el régimen, prácticas y símbolos’, apuntó el gobernante.

El opositor Ali Benflis, secretario general del partido Talaie El Hurriyet, consideró que la necesidad del diálogo es ‘una convicción compartida por todos’, y nadie cuestionará su absoluta necesidad y su urgencia de enfrentar la crisis que atraviesa el país.

El desafío actual es revitalizar este diálogo y crear todas las condiciones adecuadas para su buen funcionamiento, aseguró.

A modo de desinflar los ánimos, en los últimos días el Gobierno intensificó acciones en su campaña contra la corrupción al llevar a la justicia a funcionarios gubernamentales, exfiguras del Ejecutivo y a prominentes empresarios, todos cercanos a Bouteflika, según la prensa.

Entre estos se encuentran el ex primer ministro Ahmed Ouyahia y exgobernador del Banco Central y ministro de Finanzas, Mohamed Loukal, acusados ‘por el despilfarro de fondos públicos y privilegios indebidos’.

También comparecieron ya ante los tribunales el exdirector de la residencia estatal del Club-des-Pins y los hermanos Kouninef, junto a otros empresarios, y el general de división Abdelghani Hamel, antiguo director general de Seguridad Nacional.

En uno de los más recientes cambios, Bensalah destituyó al director de la Organización Nacional Anticorrupción Mohamed Sebaibi, lo cual para algunos cosntituye una señal de reforzar la lucha contra ese mal, empoderado en los círculos de poder, a juicio de los manifestantes.

Un espaldarazo a ese enfrentamiento, reclamado por la población, lo constituye el apoyo del jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional Popular, Ahmed Gaid Salah.

Convertido en paladín, el también viceministro de Defensa anunció que la campaña contra la corrupción está apenas comenzando y reiteró la voluntad del cuerpo castrense de acompañar esa lucha.

El país quedará ‘definitivamente libre de corruptos y corruptores’, aseguró, y afirmó que la comandancia del Ejército dio todas las garantías y se compromete acompañar a la Justicia.