Suspenden las elecciones presidenciales en Haití por escalada de violencia

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HaitíUna inminente elección presidencial en Haití, que ya se había pospuesto una vez y enfrenta un profundo escepticismo, fue puesta en espera de manera indefinida el viernes.Mientras los líderes del país buscan negociar una resolución a lo que pronto podría convertirse en una crisis constitucional en la empobrecida nación.

El Consejo Electoral Provisional decidió posponer las elecciones del domingo porque hay “demasiada violencia en todo el país”, declaró Pierre-Louis Opont, presidente del órgano que supervisa las elecciones, en una conferencia de prensa en la capital, que ha sido sacudida en los últimos días por manifestaciones de la oposición llamando a detener la votación.

Al anunciar su decisión, el consejo no dispuso una nueva fecha para la elección. Tampoco se dijo si algún gobierno interino tomará el poder después del 7 de febrero, cuando se requiere que el presidente Michel Martelly deje el gobierno según la Constitución o si permanecería en su puesto hasta que un reemplazo sea electo. Martelly tenía previsto dirigirse a la nación el viernes por la noche. Su gobierno no respondió de momento una solicitud de comentarios de The Associated Press.

El “fraude”

Los opositores al gobierno de Martelly han insistido en que la primera ronda de los comicios presidenciales del 25 de octubre fue empañada por un fraude masivo en favor del sucesor señalado por el presidente, el empresario Jovenel Moise. La segunda vuelta estaba programada originalmente para el 27 de diciembre y luego se reprogramó para el domingo.

La crisis

Jude Celestin, un empresario que era el otro candidato en competencia, dijo que boicotearía la elección, aunque su nombre se mantuviera en las boletas.
Ningún candidato tuvo una respuesta inmediata a la decisión del consejo electoral.

Los manifestantes que piden detener la elección del domingo y una nueva votación han incrementado la creciente violencia en días recientes, lo que llevó al consejo a concluir que era demasiado arriesgado intentar llevar a cabo la elección.

El país apenas tiene un manejo inestable de la seguridad incluso con la ayuda de los soldados y la policía de una fuerza pacificadora de Naciones Unidas que ha estado en Haití desde 2004 por el levantamiento que derrocó al entonces presidente Jean-Bertrand Aristide.

Oficinas del consejo electoral en todo el país han sido atacadas e incendiadas en días recientes y un camión que llevaba materiales electorales a una zona remota del país fue secuestrado por hombres armados, dijo Opont.

Las recientes protestas de la oposición en el centro de Puerto Príncipe han incrementado la tensión con partidarios que lanzan piedras y encienden barricadas en las calles.

Ha habido una creciente preocupación de que una segunda vuelta fallida colocaría a Haití al borde de la inestabilidad, lo que echaría por tierra una década de relativa estabilidad política y frenaría la inversión extranjera.

Las elecciones siempre son difíciles en Haití, que vio su primera elección genuinamente democrática en 1990, seguida de cerca por un golpe de Estado. Si bien ha habido escasez de boicots de la oposición desde entonces, esta es la primera vez que el candidato presidencial boicotea una segunda vuelta después de avanzar a ella.

La violencia, presente en la capital

Antes del anuncio de la cancelación, grupos violentos bloquearon varias calles del centro de Puerto Príncipe. Desconocidos incendiaron una oficina de la CEP en Leogane, localidad al sur de Puerto Príncipe, mientras que un individuo intentó por la noche quemar otras dos en las localidades de Ouanaminthe y Thomonde, en el noreste del país. El turismo ha sido el más afectado por los estallidos de violencia. A principios de semana ya habían sido incendiadas varias oficinas en el norte del país.

La ONU y la OEA están preocupadas

Naciones Unidas y la Misión de Observación Electoral de la OEA expresaron su preocupación ante el “impasse” político. Los organismos internacionales urgieron a todos los actores políticos a involucrarse en diálogo y negociaciones para encontrar una solución. La OEA recordó que, según el artículo 3 de la Carta Democrática Interamericana, el acceso al poder debería estar sujeto al Estado de Derecho y a la celebración de elecciones periódicas, libres y justas basadas en voto secreto y sufragio universal.