Legitimidad de instituciones brasileñas en crisis, alerta académico

0
599
La crisis en que se hunden hoy las instituciones en Brasil no gira ya en torno a su funcionamiento o no, sino en cuanto a su propia legitimidad, alertó el catedrático Ricardo Wahrendorf Caldas.

Los intereses personales generan una crisis institucional y como consecuencia de ello se produce el desgaste de las instituciones y la pérdida de credibilidad en el sistema político, señaló el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Brasilia al referirse al persistente diferendo entre los Poderes Legislativo y Judicial.

Ayer, el plenario del Supremo Tribunal Federal (STF) resolvió por mayoría de votos desconocer la decisión del ministro Marco Aurélio Mello y mantener en el cargo al presidente del Senado Renán Calheiros, del gobernante Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), pero apartarlo de la línea sucesoria presidencial.

Mello aceptó el lunes una solicitud de amparo del partido Red Sustentabilidad (RED), la cual demandaba prohibir a reos de la justicia encabezar el Senado Federal o la Cámara de Diputados.

El reclamo presentado por RED se sustentó en el hecho que el propio STF decidió el pasado primero de diciembre enjuiciar a Calheiros, al admitir parcialmente una denuncia presentada por la Procuraduría General de la República (PGR) contra éste por desvío de recursos públicos (peculado) y falsificación de documentos.

Sin embargo, la mesa directora del Senado se rehusó a cumplir la orden del ministro de la Corte Suprema y en franco desafío al STF decidió mantener a Calheiros en su puesto.

Eso es lo que sucede cuando una élite política obsoleta -con métodos obsoletos, como es el caso del presidente del Senado- entra en conflicto directo con el Poder Judicial, que es quien debe decir la última palabra sobre la aplicación de las leyes en el país, subrayó el académico.

Es cada vez más evidente que en la órbita de un Ejecutivo arrodillado, un Legislativo maloliente y un Judicial imprevisible el sistema de frenos y contrapesos gira en falso, opinó por su parte el columnista de Folha de Sao Paulo Roberto Dias.

Si la ingeniería legal funcionara en Brasil, ya se hubiera decidido hace rato si Renán debería estar en el Senado o preso, pues el caso original se arrastra inconcluso por nueve años, recordó.

Otro que lamentó la decisión proferida anoche por el STF fue el exjuez Marlos Reis, coautor de la ley de la ‘Ficha Limpia’ y de la tesis jurídica según la cual un reo no puede integrar la línea sucesoria presidencial.

Reis coincidió en que la negativa de la mesa directora del senado y del propio Calheiros a acatar la decisión de un ministro del Supremo Tribunal fue un mensaje de ‘descrédito y profundo irrespeto por las instituciones democráticas’.

Por su parte, el director en Brasilia del diario digital Brasil 247, Paulo Moreira Leite, calificó la decisión del plenario de la Corte Suprema como una ‘votación Frankestein’, pues mantuvo a Calheiros en su puesto, pero lo despojó de una prerrogativa que la Constitución le asegura no a la persona, sino al cargo.

Este poder ejercido en laboratorio es típico de un Estado en el cual el pueblo fue excluido de las decisiones fundamentales, sostuvo el periodista antes de cuestionarse cuál será el próximo paso y anticipar que ‘eso nadie lo sabe’.

Depende de quién vencerá la próxima pelea entre las facciones que, por cuenta propia, disputan el poder del Estado, aseveró.