Gobierno Temer coloca de nuevo los grilletes a Brasil

0
60
Por Moisés Pérez Mok
Última nación del hemisferio occidental en librarse del oprobioso régimen esclavista, Brasil se encamina hoy bajo el gobierno de Michel Temer a convertirse en pionera en la aceptación de nuevas formas de esclavitud en el tercer milenio.

La evidencia más reciente es la repudiada reinterpretación que sobre el concepto de trabajo esclavo promulgó esta semana la cartera laboral, encabezada por Ronaldo Nogueira, y que según la OIT ‘interrumpe una trayectoria exitosa que convirtió a Brasil en un líder mundial y referencia’ en el combate a esta práctica denigrante.

Al reducir el concepto de trabajo análogo a la esclavitud a aquellas situaciones de restricción de movimiento y el empleo de escolta armada, el gobierno Temer materializa una vieja pretensión de los esclavócratas, denunciaron en un documento investigadores de 14 estados brasileños especialistas en el tema.

De hecho, advirtieron, este ‘ataque fulminante’ a la política de combate al trabajo esclavo por el órgano estatal que debería preservarla y fortalecerla ‘representa un salvoconduto para la práctica impune del esclavismo moderno’.

Por supuesto, no solo en medios académicos provocó inmediata reacción la normativa ministerial.

La Asociación de Magistrados de la Justicia del Trabajo de la Primera Región en Río de Janeiro divulgó una nota de repudio y afirmó que la propuesta del gobierno Temer dificulta la prevención, fiscalización y punición de ese delito, y constituye una evidente afrenta al Estado Democrático de Derecho.

Es alarmante el veloz aumento de la precarización de las condiciones laborales mediante cortes sobre los mecanismos de protección y promoción del trabajo decente, indicó por su parte la Central Única de los Trabajadores (CUT).

Según la organización, en Brasil se vive hoy ‘un retroceso brutal de las políticas de Estado que deberían asegurar garantías fundamentales previstas en la legislación nacional e internacional sobre Derechos Humanos’.

En ese sentido, el fiscal general en ejercicio del Ministerio Público del Trabajo (MPT), Luiz Eduardo Bojart, calificó como una ‘monstruosidad’ la instrucción gubernamental y lamentó que el país vuelva dos siglos atrás, cuando para considerar una situacion como de esclavitud se exigía la restricción a la libertad de locomoción.

Temer revoca, a cambio de votos para salvarse en la Cámara, una política exitosa que ayudó al país a construir una imagen internacional de referencia en el combate al trabajo esclavo, remarcó.

Es opinión generalizada aquí que tanto la promulgación de esta normativa, como actos anteriores de la propia administración Temer, responden a viejas demandas de la poderosa bancada ruralista en la Cámara baja, donde en la actualidad se tramita una segunda denuncia contra éste por asociacón delictiva y obstrucción de la justicia.

Es así que durante todo el gobierno surgido del golpe parlamentario-judicial contra la presidenta constitucional Dilma Rousseff, perpetrado el pasado año, no volvió a publicarse nunca la llamada ‘lista sucia’ de empresas envueltas en esta práctica de dominación del hombre por el hombre.

Considerada por las Naciones Unidas uno de los principales instrumentos de combate a la esclavitud en Brasil y presentada como un ejemplo global por garantizar transparencia a la sociedad y un mecanismo para que las empresas pongan en práctica políticas de responsabilidad social, la ‘lista negra’ fue creada en 2003.

A fines del pasado año la justicia del trabajo determinó que el ministro Nogueira y el gobierno federal volvieran a publicar, en el plazo de un mes, la relación de empleadores que tendrían trabajadores sometidos a condiciones análogas a las de la esclavitud, pero la orden no se cumplió hasta ahora.

Adicionalmente, el pasado día 10 fue exonerado del cargo el jefe de la División de Fiscalización para la Erradicación del Trabajo Esclavo (Detrae) de ese ministerio, André Esposito Roston, quien en una audiencia pública denunció el brutal recorte presupuestario sufrido por ese departamento, impidiéndole acometer su función.

Según el Observatorio Digital del Trabajo Esclavo, en el transcurso de 2017 apenas fueron realizadas 18 operaciones de inspección. El pasado año se acometieron 106, mientras en 2015 la cifra fue de 155, y desde 2005 nunca se registraron menos de un centenar.

De momento, las expectativas de poder revertir el mal paso dado por el gobierno Temer están puestas en la decisión de la procuradora general de la República, Raquel Dodge, quien la víspera recomendó al Ministerio del Trabajo revocar la nueva normativa en un plazo de 10 días.