Brasil rechazará retrocesos por querer más y no menos derechos, Lula

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lulaEl expresidente Luiz Inácio Lula da Silva manifestó estar convencido de que la ciudadanía se resistirá a cualquier retroceso que pretendan imponerle, »porque Brasil quiere más y no menos derechos».

Desde que comenzó esta cacería judicial en la campaña presidencial de 2014, recorro los caminos de la Justicia sin abandonar mi agenda y continúo viajando por el país al encuentro de los sindicatos, movimientos sociales y partidos para debatir y defender el proyecto de transformación de Brasil, señaló el exmandatario.

No paré para lamentarme, ni desistí de luchar por la igualdad y la justicia social, remarcó Lula en un artículo publicado la víspera en el diario Folha de Sao Paulo, en el cual afirmó que esos acercamientos le permitieron renovar su fe en el pueblo brasileño y en el futuro del país.

Constato que está viva en la memoria de nuestra gente cada conquista alcanzada durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), manifestó antes de subrayar que ‘nuestra gente no olvidará los millones de jóvenes pobres y negros que tuvieron acceso a la enseñanza superior’.

La ciudadanía va a resistir los retrocesos que pretendan imponerle, ‘porque Brasil quiere más y no menos derechos’, remarcó.

En su artículo, Lula denunció que la cacería judicial de cual es víctima hace más de dos años no busca condenarlo a él, sino al proyecto político que siempre representó.

Las falsas acusaciones que me lanzaron no tenían como objetivo exactamente a mi persona, sino al proyecto político que represento junto a millones de ciudadanos: el de un Brasil más justo y con más oportunidades para todos.

El fundador del PT dijo además que intenta comprender la cacería judicial desatada contra él como parte de la disputa política, aun cuando éste sea ‘un método repugnante de lucha’; pero advierte también que en el intento de destruir una corriente de pensamiento ‘están destruyendo los fundamentos de la democracia’.

En ese sentido, expresó su preocupación, compartida por todos los demócratas, sobre las continuas violaciones al Estado de Derecho y la sombra del estado de excepción que viene irguiéndose sobre el país.

Lula reiteró asimismo que en más de 40 años de actuación pública su vida personal fue permanentemente escudriñada por los órganos de seguridad, sus adversarios políticos y la prensa, y jamás encontraron un acto deshonesto de su parte.

Se lo que hice antes, durante y después de haber sido Presidente. Nunca hice nada ilegal que pudiese manchar mi historia. Goberné Brasil con seriedad y dedicación, porque sabía que un trabajador no podía fallar en la Presidencia, aseveró.

Mis acusadores, escribió Lula, saben que no robé, no me corrompieron, ni intenté obstruir la Justicia; mas, no lo quieren admitir, ni pueden retroceder después de la masacre que promovieron en los medios de prensa.

Se convirtieron en prisioneros de las mentiras que inventaron y ahora ‘están condenados a condenar’; deben evaluar que si no me apresaran, serían ellos los desmoralizados ante la opinión pública, señaló.