Un nuevo informe acusa a las autoridades francesas de colaborar en el genocidio de Ruanda

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Un informe encargado por el Gobierno de Ruanda y elaborado por la firma de abogados estadounidense Cunningham Levy Muse LLP que ha sido publicado esta semana concluye que los oficiales franceses desplegados en el país africano colaboraron en el genocidio cometido en 1994 contra cerca de un millón tutsis y hutus moderados, una acusación formulada ya en investigaciones anteriores.

«Conforme a una investigación completa sobre toda la información disponible, la implicación y la complicidad de los oficiales franceses está clara», sostiene el informe Muse, de 53 páginas.

«Los oficiales franceses eran conscientes y ayudaron a las acciones y objetivos del Gobierno de Juvénal Habyarimana y de los genocidas que se hicieron con el poder en el inicio del genocidio contra los tutsi», precisa.

Sin embargo, el bufete norteamericano ha subrayado que no ha podido acceder a toda la información existente porque «durante décadas los militares y agentes civiles franceses han informado directamente sobre los asuntos ruandeses al Gobierno en París y muchos de los materiales han sido clasificados como secretos».

De hecho, ha recordado que en 1998 una comisión parlamentaria de Francia llevó a cabo una investigación propia que el ‘número dos’ del grupo de trabajo, Jean-Claude Lefort, se negó a firmar porque los puntos clave no pudieron esclarecerse. Diez años después declaró en una entrevista que no habían conseguido su objetivo de llegar a la verdad.

Por ello, también ha acusado a las autoridades francesas de «interferir en los esfuerzos para proporcionar justicia a las víctimas» y les ha pedido que entreguen todo este material. «Ahora, casi un cuarto de siglo después, (el secretismo) no sirve a ningún propósito», ha considerado.

El despacho ha recomendado al Gobierno de Ruanda que realice su propia investigación oficial y que intente recabar la cooperación de Francia. La ministra de Exteriores ruandesa, Louise Mushikiwabo, ha declarado en un comunicado que coinciden en que estas pesquisas son «legítimas».