Un mundo que todavía tiene esclavos

0
568

Se supone que la esclavitud acabó hace mucho tiempo. Es más: una aberración de esa magnitud no debió existir nunca. Sin embargo, en pleno siglo XXI, cuando la sociedad se regodea en el progreso,  se siguen vendiendo personas como si fueran una mercancía más. Sigue habiendo esclavitud.

En la escena se ve a un hombre que le pone la mano a otro en el hombro. “Hombre fuerte para trabajar”, dice. La puja empieza con 900 dinares (moneda libia) y llega hasta los 1200. En dólares, eso es, más o menos 800 dólares. El espantoso negocio de tráfico de refugiados en Libia ha sido revelado por un informe de CNN.

La mayoría de personas son hombres de origen subsahariano que llegan a Libia en su camino hacia Europa. Desafortunadamente la noticia del tráfico de personas no es nueva. Ya la habían denunciado varias ONG, pero las autoridades no habían hecho nada.

Sin embargo, una vez que se reveló el informe, el gobierno libio dijo que “Se ha convocado un comité de alto nivel que abarca a representantes de todos los aparatos de seguridad para supervisar esta investigación. La prioridad de la investigación no es solo aprehender a los responsables de estos actos inhumanos, sino también identificar el lugar donde se encuentran los que han sido vendidos con el fin de darles seguridad y devolverlos a sus países de origen”.

Cientos, quizás miles de casos han sido documentados por la Organización internacional para la Migración (OIM), muchas de las personas que intentan llegar a Europa son secuestrados para llamar a sus familias y pedirles dinero. A menudo sufren torturas y son obligados a hacer trabajos forzados.

“En los últimos días, he discutido estas historias con varias personas que me contaron historias horribles. Han confirmado los riesgos de estar en esclavos o garajes en Sabha, ya sea por sus conductores o por los lugareños que reclutan a los migrantes para sus trabajos, a menudo en la construcción, y más tarde, en lugar de pagar nuevos compradores. Algunos inmigrantes, en su mayoría nigerianos, ghaneses y gambianos, se ven obligados a trabajar para los secuestradores / traficantes de esclavos en las casas de rescate o en el ‘mercado’ en sí “, dijo un miembro de la OIM en Níger.

De acuerdo a la OIM en varios centros de detención en Libia, están tratando de mejorar las condiciones.  Se sabe que quien cae en manos de contrabandistas sufrirá malnutrición sistemática, abuso sexual e incluso asesinato. El año pasado se encontraron 14 inmigrantes muertos en uno de estos lugares, solo por enfermedades y desnutrición. Incluso se sabe de fosas comunes.

Siempre es incierto el destino de los migrantes en África. La situación después de la caída de los dictadores y de la Primavera árabe, en países como Siria y Libia se ha vuelto insostenible. Algunos han dicho que son estados fallidos y sin ley.

“Para sacar el mensaje de África sobre los peligros, estamos registrando los testimonios de migrantes que han sufrido y se están extendiendo a través de las redes sociales y la radio FM local. Trágicamente, los mensajeros más creíbles vuelven a casa con la ayuda de la OIM. Con demasiada frecuencia son quebrantados, brutalizados y abusados, a menudo sexualmente. Sus voces tienen más peso que las de los demás”, explicaron portavoces de la OIM