Sudáfrica: Viajar a Ciudad del Cabo

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sudafrica-ciudadelcaboPor Deisy Francis Mexidor

Esta ciudad sudafricana, el destino turístico más popular de África, puede visitarse una y otra vez y siempre se descubre, asombra.

Famosa por su puerto, es otro punto dentro de una misma geografía en un inmenso país que, con razón, le llaman la nación arcoíris, no solo por su amalgama de colores culturales, sino también por lo bendecido que ha sido por la naturaleza.

Cape Town (Ciudad del Cabo) en afrikáans: Kaapstad y en lengua xhosa: Ikapa, está a más de mil 300 kilómetros al suroeste de Pretoria. Es la capital legislativa del país y de la provincia de Western Cape.

Entramos a ella pasadas las cinco de la tarde. Después de 14 horas de viaje. Justo cuando el sol amenazaba con empezar a ponerse y fue bueno, porque Cape Town es dueña de unos amaneceres y atardeceres que suelen ser mágicos.

La primera imagen antes de arribar a la urbe fue esa carretera intramontaña impresionante. Parece una cinta de asfalto que hace arabescos, cuyo punto final es la entrada de un inmenso túnel similar a una garganta profunda.

Es la segunda ciudad más poblada del país, pero sin nada que ver con Johannesburgo. Tiene mucha vida, particularmente nocturna si se compara con Pretoria. Y su malecón para alguien venido de Cuba es como recordar La Habana.

Lo singular de su geografía -su toque exótico-, es Table Mountain (Montaña de la Mesa), una meseta aplanada en su cima resguardada por sus lados por el Pico del Diablo y la Cabeza de León, dos acantilados verticales muy distintos.

En días soleados la meseta está despejada, pero cuando hay nubes es como si le echaran encima un mantel blanco.

Mestizos, negros, blancos y asiáticos, en ese orden, hacen la mixtura de su población, que en número supera los dos millones 890 mil 200 habitantes.

Tal vez porque se sabe turística Cape Town es una ciudad cara, muy cara. Por eso hay sudafricanos que morirán sin conocerla.

Lejos está aquel 6 de abril de 1652 cuando el navegante holandés Jan van Riebeeck estableció el primer asentamiento europeo en el África subsahariana.

De ahí el que la identifiquen como la Ciudad Madre, aunque para muchos amantes de esta tierra ese mote no fue más que una imposición del coloniaje.