Saharauies defienden sus bellezas naturales de explotación foránea

0
427
La riqueza de las bellezas naturales de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) como sus costas y desierto es patrimonio exclusivo de este pueblo, afirma un comunicado del gobierno de ese país publicado por Sahara Press Service.

Es ilegal la explotación de esos recursos sin consentimiento de su legítimo dueño, igual que los fosfatos, el banco de pesca, productos agrícolas y la arena, bienes que el Tribunal de Justicia Europeo considera parte del territorio del Sahara Occidental y no de Marruecos, añade el texto citado por la fuente.

El comunicado, dirigido a advertir a entidades extranjeras que aspiran a comercializar esas bellezas naturales, como la empresa aérea La Binter de Palmas de Gran Canaria, recuerda que esa instancia jurídica de la Unión Europea defendió dichos derechos saharauies mediante su sentencia del 21 de diciembre.

La declaración de la RASD indica que esa corporación española lleva años operando entre su territorio y las ciudades ocupadas de El Aiun y Dajla mediante negocios ilegales con el régimen marroquí y también de forma propagandística.

‘Esta propaganda se exhibe en grandes carteles luminosos en la principal avenida marítima de Las Palmas de Gran Canaria, lo que hace que la compañía Binter se convierta en un patrocinador del genocidio marroquí contra el pueblo saharaui’, aclara el comunicado.

La mencionada institución ‘olvida que en la ciudad de Dakhla se asesina y se tortura desde hace 40 años a mujeres, niños y hombres que manifiestan el derecho a la libertad y la independencia’, destaca el texto en alusión a la presencia de Rabat desde 1975, tras la retirada de España como anterior potencia ocupante (desde 1846).

‘Esa empresa es testigo de primera mano del trato indignante y a veces vejatorio a simples ciudadanos españoles que a veces son agredidos dentro de sus propios aviones por la gendarmería marroquí, sean parlamentarios, de partidos políticos, periodistas o entidades de los Derechos Humanos’, agrega.

Esos sectores sociales son maltratados cuando quieren acceder a la ciudad del Aaiun o Dajla y son devueltos para que no conozcan la cruda realidad de esas ciudades, ‘donde la Binter hace suculentos negocios y se convierte en simple cómplice de la tragedia que vive el pueblo saharaui’.