Ruto acusa a Odinga de planificar un golpe de Estado

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El vicepresidente de Kenia, William Ruto, ha acusado este domingo al líder de la oposición, Raila Odinga, de estar planificando un golpe de Estado o provocar una situación de caos en el país para afectar la repetición de las presidenciales, que tendrá lugar el 17 de octubre.

Ruto ha sostenido que las afirmaciones de altos cargos de la coalición opositora Super Alianza Nacional de Kenia (NASA) acerca de boicotear las elecciones si no hay cambios en la comisión electoral y el sistema de votación significa que «planean algo».

«Cuando dicen que no habrá elecciones sólo puede significar que habrá un golpe (de Estado) o caos, porque la única forma de impedir que se repitan las elecciones es causar el caos», ha dicho.

«¿Quiénes sois vosotros para detener las elecciones? La gente debe votar el mes que viene para elegir a su presidente. Digo categóricamente que habrá elecciones en mes que viene», ha recalcado, según ha informado el diario local ‘Standard’.

Asimismo, ha indicado que las autoridades «saben que hay gente que ha planificado golpes de Estado en el pasado», agregando que «nadie está por encima de la ley, ni siquiera el presidente».

El propio Odinga ha reiterado este domingo su llamamiento a una reforma de la comisión electoral, amenazando una vez más con boicotear los comicios en caso contrario.

El Tribunal Supremo de Kenia ordenó el 1 de septiembre la anulación de la victoria del presidente, Uhuru Kenyatta, afirmando que los resultados son «inválidos y nulos» a causa de las «irregularidades» registradas en las elecciones celebradas en agosto.

«Las elecciones no son un evento, sino un proceso. Tras considerar la totalidad de las pruebas, creemos que las elecciones no se llevaron a cabo de acuerdo con los dictados de la Constitución y los principios aplicables», dijo el presidente del Supremo, David Maraga.

Tras el fallo, Kenyatta afirmó que no estaba de acuerdo con la anulación de su victoria, si bien recalcó que «respeta» la decisión.

La NASA rechazó los resultados oficiales, que concedieron la victoria a Kenyatta con 1,4 millones de votos, esgrimiendo que el sistema informático de la Comisión Electoral sufrió un ciberataque que permitió manipular los datos.

La Comisión Electoral admitió que sufrió un ataque informático y, tras una investigación interna, concluyó que no tuvo ninguna consecuencia en el escrutinio de los votos emitidos.

Sin embargo, Odinga aseguró que en más de un tercio de los centros de votación se produjeron fallos por irregularidades en el proceso electrónico de transmisión de votos y acudió al Tribunal Supremo para que se pronunciara sobre lo sucedido.

La denuncia de fraude electoral por parte de la oposición desató violentas protestas en Nairobi y otras ciudades que dejaron decenas de muertos e hicieron temer una crisis postelectoral similar a la de 2007, que se saldó con más de mil muertos y 600.000 desplazados.

Odinga ya denunció fraude electoral en 2007 –cuando perdió frente a Mwai Kibaki– y 2013. La última vez también acudió a los tribunales, que terminaron dando la razón a Kenyatta.