Pillay advierte de que las minorías musulmanas se enfrentan a ataques de represalia

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anti-BalakaLa Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navy Pillay, ha alertado este lunes de que las minorías musulmanas de República Centroafricana se enfrentan a posibles ataques de represalia, por lo que ha instado a la comunidad internacional a aumentar sus esfuerzos para impedir que el país se deteriore más.

   Casi un millón de personas, alrededor de un cuarto de la población, se han visto obligados a abandonar sus casas desde que en marzo de 2013 el movimiento rebelde Séléka, de mayoría musulmana, se hiciese con el poder en el país, de mayoría cristiana.

Por su parte, las milicias cristianas, conocidas como ‘antibalaka‘, se han alzado en armas contra los rebeldes musulmanes, en un enfrentamiento que según Naciones Unidas ha provocado la muerte de más de 2.000 personas durante los diez últimos meses, una situación que provocó el despliegue de tropas francesas.

   En este momento, los líderes de Séléka están abandonando Bangui, la capital, con los últimos soldados, con lo que aumenta el riesgo de asesinatos de represalia contra civiles musulmanes. Pillay ha asegurado que durante los últimos días «la situación de la seguridad y los Derechos Humanos se ha deteriorado aún más».

«Los civiles musulmanes ahora son extremadamente vulnerables. Muchos están siendo expulsados del país, junto a los exséléka, y están huyendo, la mayoría a través de la frontera chadiana«, ha advertido Pillay. La violencia contra los barrios musulmanes de Bangui se ha intensificado, pese a la presencia de soldados franceses y de las tropas de mantenimiento de paz de la Unión Africana (UA).

«Simplemente no podemos dejar que la estructura social de este país se haga pedazos», ha alertado la Alta Comisionada. «Hago un llamamiento como una materia de máxima urgencia de la comunidad internacional para fortalecer los esfuerzos de mantenimiento de paz», ha afirmado, además de advertir de que «hay muchas vidas en juego».

HUIDA Y SAQUEOS

Varios testigos han indicado a Reuters que la mayoría de los musulmanes residentes de Bangui han huido o se están preparando para hacerlo, por lo que ha habido saqueos en numerosas tiendas y casas, una situación que ya se había dado durante los meses de enfrentamientos religiosos.

Además, este lunes ha tenido lugar un tiroteo después de que las tropas francesas hayan disparado gas lacrimógeno para dispersar a una muchedumbre de cristianos que intentaba levantar barricadas en las calles. Los testigos han informado que una mujer ha sido herida.

El director de Emergencias de Human Rights Watch (HRW), Peter Bouckaert, ha asegurado que «mientras Séléka pierde terreno, las comunidades musulmanes están siendo sistemáticamente atacadas por los antibalaka». «Hay asesinatos diarios», ha asegurado.

La presidenta interina, Catherine Samba-Panza, también ha hecho un llamamiento para el despliegue de más tropas internacionales para ayudar a contener la violencia del país. Por el momento hay unos 1.600 soldados franceses y otros 5.000 provenientes de la Unión Africana. Además, la Unión Europea desplegó otros 500 soldados adicionales la semana pasada.