Nuevo escándalo sexual de los cascos azules en República Centroafricana

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cascos azules senegalesesLos ‘cascos azules’ de la Misión Multidimensional Integrada de Naciones Unidas para la Estabilización de República Centroafricana (MINUSCA) se enfrentan a un nuevo escándalo sexual, de acuerdo con una investigación de la Fundación Thomson Reuters.

Tres adolescentes desplazadas de sus hogares por la violencia han asegurado a Reuters que tuvieron relaciones sexuales con los ‘cascos azules’ congoleños durante varias semanas y que dos de ellas se quedaron embarazadas.

Las jóvenes, de entre 14 y 17 años de edad, viven en el campamento para desplazados internos ubicado en Bambari, cerca de unas instalaciones de la MINUSCA en las que están desplegados unos 500 ‘cascos azules’ de República Democrática del Congo, Camerún y Bangladesh.

«Solía darme dinero, pero hace mucho que no viene a verme», ha dicho a la agencia de noticias británica una chica de 17 años embarazada de siete meses, según cuenta, de un miembro congoleño de la MINUSCA.

La edad mínima para mantener relaciones sexuales en República Centroafricana es de 18 años. Sin embargo, Naciones Unidas prohíbe expresamente los contactos sexuales entre sus fuerzas de paz y la población civil.

Estas acusaciones son las últimas de una larga lista contra los 11.000 efectivos de la MINUSCA que fueron desplegados en República Centroafricana en abril de 2014 con el mandato específico de «proteger a las mujeres y a los niños».

En los últimos meses, los ‘cascos azules’ de República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial, Guinea y Chad, además de las tropas francesas, han sido acusados de abusar sexualmente de menores y de tener relaciones sexuales con prostitutas centroafricanas.

El escándalo en el seno de la ONU ha sido de tal magnitud que el jefe de la MINUSCA, el general senegalés Babacar Gaye, ha dimitido y el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha ordenado abrir una investigación interna.

«Es un comportamiento completamente inaceptable por parte de los ‘cascos azules’ de la MINUSCA», ha dicho la representante especial de la Secretaría General, Diane Corner, interrogada por Reuters sobre las últimas revelaciones.

La organización internacional ya ha prometido una investigación en profundidad sobre estos casos. «Hemos remitido las acusaciones a Nueva York y mañana mismo vamos a enviar un equipo a Bambari», ha dicho la portavoz de la MINUSCA, Myriam Dessables.

República Centroafricana está sumida en el caos desde el levantamiento islamista de 2013 que llevó al poder a la alianza rebelde Séléka. La rápida caída del nuevo régimen para dar paso a un gobierno de transición provocó el surgimiento de milicias cristianas (‘antibalaka’) para vengar los crímenes cometidos durante el breve mandato musulmán.