Mozambique, La paz esquiva

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Por Roberto Hernández
Desde hace varias semanas los protagonistas hablan de su cercanía y de un posible buen anuncio, pero la paz en Mozambique continúa esquiva a pesar de las condiciones favorables que la rodean.

Tres días antes de que venciera el plazo (6 de mayo) de la segunda tregua anunciada por la opositora Resistencia Nacional Mozambiqueña (Renamo), y con un brazo armado antigubernamental alzado desde 2013 en el centro del país, su líder, Afonso Dhlakama, reveló que la ampliarían por tiempo indefinido hasta pactar la paz con el gobierno del Frente Nacional de Liberación de Mozambique (Frelimo).

Sin embargo, desde entonces solo ha habido declaraciones -más de los opositores- de lo avanzado en las tratativas y los elogios por las coincidencias, sin que se definan los puntos tratados y aquellos que traban la esperada noticia.

Para los mozambiqueños de más edad los enfrentamientos entre las milicias de la Renamo y las tropas gubernamentales en la zona montañosa de Gorongosa, en el centro del país, les hacen revivir la cruenta guerra civil de 1977 a 1992 que se saldó con más de un millón de muertos.

Los temas de las conversaciones han sido hasta ahora alejados de la prensa y de la opinión pública. Se han reducido a declaraciones de Dhlakama, más a menudo desde principios de mayo, y esporádicas apariciones del presidente Filipe Nyussi, confirmando dichos de su rival político.

Tenemos la convicción de que la paz efectiva se conseguirá pronto, expuso el ministro del Interior Jaime Basílio Monteiro durante un acto este martes por los 42 años de la fundación de la Policía de Mozambique.

Las palabras de Monteiro sorprendieron porque se convirtió en el único, fuera de los líderes de ambos bandos, que declara sobre el espinoso conflicto, con víctimas de ambos lados y acusaciones mutuas de ataques contra la población civil.

Dlhakama reiteró a inicios de esta semana que el país va a vivir momentos de paz efectiva y reconciliación nacional como resultado del diálogo político con el presidente Nyusi.

A través de una videoconferencia desde Lichinga, el opositor aseguró que ambas partes trabajan en la adopción de una estrategia nacional de reconciliación, paz, democracia y justicia que permita el desarrollo del país.

‘Nadie guarda rencor y quiero apelar a todos nuestros miembros, sobre todo a los más jóvenes, a tener paciencia para que de hecho la Renamo y el gobierno lleguen a un acuerdo de reconciliación nacional. La nación es de todos, no es un país de Renamo ni de Frelimo, el país es del pueblo, y Renamo y Frelimo son apenas partidos constituidos por miembros de la población’, explicó.

‘Las Fuerzas de Defensa y de Seguridad (ejército) ya se retiraron de las posiciones de Sal y Mapanga Panga en Sofala, y (…) se retirarán de la zona de Namadjiwa, antigua base Mazembe de Renamo’, dijo Nyussi hace 15 días.

El jefe de Estado, quien se ha implicado personalmente en el proceso, adelantó la creación de un grupo de control y verificación para conseguir el desarme completo de los grupos armados y la reintegración social de la Renamo como parte de los esfuerzos de paz efectiva y no repetición del conflicto.

Entretanto, Dhlakama restó importancia a la exigencia de designar los gobernadores en las seis provincias donde se declaró ganador en las elecciones de 2014 y que la autoridad electoral le negó por considerar una percepción errada.

No la descartamos ni la olvidamos pero ya no resulta una prioridad, explicó en alusión a los motivos del retorno del conflicto armado en el país, que se independizó de Portugal en 1975 y desde entonces es gobernado por el Frelimo.

Aunque a la vuelta de la esquina, la paz en Mozambique continúa sin salir a escena.