Mozambique: Espera del diálogo que desespera a la paz y a la economía

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presidente-Mozambique-exlider-rebelde-firman_EDIIMA20140905_0615_4Tras meses de facundia agresiva y cierto misticismo, el líder del principal partido opositor Renamo, Afonso Dhlakama, afirmó en septiembre que estaría dispuesto a dialogar con el presidente Filipe Nyusi para la búsqueda de una paz efectiva en Mozambique.

Pese a tal aserción, Dhlakama aclaró que tal encuentro debería tener una agenda concreta para una alternancia de gobierno.

Los días pasan y el político opositor sigue sin pronunciarse al respecto, aunque comunicó en la ocasión al expresidente Joaquim Chissano que «en breve algo podremos anunciar (datos y agenda)» de la cita.

Nyusi y Dhlakama se reunieron dos veces en febrero, en un hotel capitalino después que el jefe de la Resistencia Nacional Mozambiqueña (Renamo) se negó a visitar la oficina del presidente.

En medio del aguardo para este tercer diálogo, el 12 de septiembre Dhlakama salió ileso de un ataque contra el convoy que lo trasportaba en la central provincia de Manica.

La Renamo acusó entonces a Nyusi de haber dado la orden a oficiales del Ejército para matar al líder opositor, quien denunció después que escapó ileso de otra nueva agresión en Manica, el 27 de septiembre, cuando seguía rumbo a Nampula.

Bajo fuego cruzado de acusaciones, el ministro de Defensa, Salvador Mtumuke, rechazó tales imputaciones y afirmó: «quien garantiza la seguridad del presidente de Renamo no son esos hombres que andan con él, son las Fuerzas Armadas de Defensa y Seguridad (FADM)».

Agregó que «si querían matarlo (a Dhlakama), podrían haberlo hecho hace mucho tiempo».

Interrogado sobre si es posible desarticular al brazo armado de la Resistencia, respondió que «la naturaleza se encargará de hacer justicia. La propia edad determinará todo y no tendrán más habilidades para continuar con sus incursiones».

Acerca de denuncias de la Renamo de que las FADM están politizadas por el Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo), el ministro remitió la respuesta al papel de ese partido gobernante en la lucha contra el colonialismo portugués y en el período que siguió a la independencia nacional.

«No se puede hablar de Mozambique sin mencionar al Frelimo que creó las Fuerzas Populares de Liberación para luchar contra el sistema colonial fascista portugués (…), por lo que el nombre del Frelimo siempre se asocia con la historia de nuestro ejército», enfatizó Mtumuke.

Llamó a los miembros de la exguerrilla de la Renamo a que acepten el desarme y retornen a la vida civil.

«En el país no pueden existir dos ejércitos y cualquier movimiento o partido que tenga armas de fuego porta equipamiento de forma ilegal», apuntó.

Representada por la gobernadora de Sofala, Helena Taipo, el Gobierno desarmó recientemente a la guardia personal de Dhlakama.

Al respecto, Taipo consideró el acto como el inicio simbólico del desmantelamiento del arsenal de guerra que la Resistencia todavía mantiene 20 años después de la firma del Acuerdo General de Paz en Roma.

La tensión política domina Mozambique por la aversión de la Renamo en reconocer los resultados de las últimas elecciones generales y su exigencia en gobernar en seis provincias, donde reclaman una victoria en las urnas.

Dhlakama amenaza con tomar el poder por la fuerza en las provincias de Tete, Manica, Sofala, Nampula, Zambézia y Niassa.

Tras los ataques, analistas políticos pronosticaron que el país al sureste de África estaba al borde de otro conflicto armado, pues el fantasma de la beligerancia afloró por esos días.

Muchos se aventuraron a predecir que revivió la cruenta guerra civil que durante 16 años devoró a la nación de más de 20 millones de habitantes y causó un millón de muertos.

Comentaristas también profetizan que el desarme del líder opositor, asumido por algunos como señal de reconciliación, será insuficiente para la pacificación del país de no existir un compromiso serio y un diálogo político que involucre a todas las fuerzas vivas de la sociedad mozambiqueña.

A pesar de la treintena de rondas negociadoras celebradas para conseguir una paz estable y permanente, el Frente y la Resistencia, presentes en el Parlamento, mantienen fuertes tensiones y regulares enfrentamientos.

ALARMA PARA POTENCIALES INVERSORES

Según el reconocido investigador portugués Jaime Alexandre Nogueira Pinto, Mozambique atraviesa un difícil período político que, junto a la complicada situación socioeconómica, disparó las señales de alarma entre la comunidad diplomática residente y potenciales inversores.

Insistió en que Mozambique no puede seguir este camino (ataques y provocaciones armadas), porque se transmite al exterior un escenario de inestabilidad e inseguridad que no resulta nada alentador.

El estudioso de las ciencias políticas llamó a los líderes de Mozambique -en el poder y en la oposición- a que deben tener en cuenta que las decisiones de inversión son pensadas y repensadas a varios niveles y escalones, en particular en los sectores energéticos, mineros e industriales, que implican altos capitales y un largo tiempo de retorno.

Son decisiones, arguyó, que se toman en los círculos universitarios, escrutado primero el riesgo técnico, financiero y político.

Y el clima actual ya disuade y desalienta, solo por sí, inversiones de riesgo en naciones inestables, indicó.

Nogueira Pinto está esperanzado en que el líder de Renamo se encuentre próximamente con el presidente la República y de esa conversación emerja un entendimiento real y sólido.

Tal arreglo no puede limitarse a una cálida fotografía de encargo por la celebración de la cita, sino que responda al deseo de establecer normas de confianza y de convivencia entre todas las fuerzas políticas del país, añadió el escritor.

Solo entonces, acentuó, se puede volver a la confianza de los inversores y, sobre todo, al pueblo de Mozambique que nuevamente es la principal víctima de todo este desorden.

Por el momento, el secretario general del Frelimo, Elizeu Machava, volvió a declarar que su partido está comprometido con el mantenimiento de la paz efectiva.

«Si las personas están interesadas en participar en el mantenimiento de la paz, lo más importante es participar en la procura de condiciones para la paz y no hablar de esta en un intento por crear otras situaciones que perturben a la propia paz», subrayó Machava.

Todos esperan en Mozambique que se pasen de las palabras a los hechos.