Machar regresa a Yuba para asumir la vicepresidencia de Sudán del Sur

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riek macharEl líder rebeldes sursudanés, Riek Machar, ha llegado finalmente este martes a Yuba, la capital del país, para ocupar el puesto de vicepresidente en virtud del acuerdo alcanzado con el mandatario, Salv a Kiir, para poner fin a dos años de conflicto en el país más joven del mundo.

Machar ha aterrizado finalmente en Yuba, tras varios aplazamientos, a bordo de un avión fletado por Naciones Unidas, según ha informado la emisora Radio Miraya, gestionada por la Misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS).

«El primer reto es garantizar que el alto el fuego permanente se respeta en todo el país», ha declarado tras aterrizar Machar, precisando que el segundo reto será la estabilización de la economía. Asimismo, ha defendido la necesidad de «garantizar acceso humanitario».

La llegada de Machar se produce después de que este lunes llegara a Yuba el jefe del Estado Mayor del Movimiento por la Liberación del Pueblo Sudanés-Oposición (SPML-O), Gatwech Dual. Dual es uno de los principales altos cargos militares de los rebeldes contra los que pesan sanciones de Naciones Unidas desde 2015 por su papel en el conflicto en el país africano.

El Gobierno de Sudán del Sur aceptó el viernes el plan para que Machar pudiera regresar a la capital junto a un grupo de militares y tomar posesión como vicepresidente, paso clave en la transición política.

Estaba previsto que Machar llegara a Yuba el 18 de abril, si bien su viaje se vio aplazado por «problemas logísticos y administrativos», tal y como él mismo aseguró. Entre ellos estaban las dificultades para que Dual viajara a Yuba antes de su desplazamiento.

Asimismo, existían disputas en torno al número de militares y armas que podría llevar el exvicepresidente en su regreso a la capital. Para resolver las diferencias entre las partes, la comisión mediadora planteó que Machar volviese junto a 195 efectivos y un número limitado de armas.

El presidente del país, Salva Kiir, cesó a Machar como vicepresidente en 2013 y, a finales de ese año, se desató una guerra entre militares leales a ambos dirigentes que terminó por reabrir un enfrentamiento étnico. Miles de personas perdieron la vida y 2,3 millones tuvieron que abandonar sus hogares.

Después de meses de infructuosas negociaciones y fallidas treguas, finalmente las partes alcanzaron en enero un acuerdo de paz por virtud del cual Kiir y Machar se comprometieron a formar un gobierno de unidad nacional.