Liberia vota este martes para elegir al sucesor de Johnson-Sirleaf

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Los liberianos votarán este martes en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, con el ex futbolista George Weah y el vicepresidente saliente, Joseph Boakai, como únicos competidores tras superar el filtro del 10 de octubre. Sin embargo, más allá de quién suceda a Ellen Johnson-Sirleaf, lo importante es que si todo sale bien, será el primer traspaso de poder en el país desde 1944 entre dos presidentes elegidos democráticamente.

Weah, de la Coalición para el Cambio Democrático, y Boakai, del gobernante Partido de la Unidad, fueron los dos candidatos más votados en la primera vuelta, con un 38 por ciento y un 28 por ciento, respectivamente, por lo que tendrán que medir sus fuerzas nuevamente este 26 de diciembre para decidir quién será el próximo presidente de Liberia.

Esta contienda electoral está siendo observada con atención por la comunidad internacional porque el ganador protagonizará, junto a la mandataria saliente, el primer traspaso de poder democrático en 74 años en un país icónico porque fue el primero de África en independizarse, pero cuyos procesos electorales han estado marcados por la violencia.

Para evitar un nuevo estallido, la Comisión Electoral, en colaboración con la Fundación Internacional para Sistemas Electorales y organizaciones civiles de hasta 15 países, ha puesto en marcha un programa de concienciación sobre la importancia de votar, de hacerlo pacíficamente y de respetar los resultados.

En un país donde la mitad de la población no sabe leer ni escribir, la radio es el principal medio de comunicación y por eso la Comisión Electoral y sus socios han acudido a las emisoras locales para enviar este importante mensaje. Se han hecho dos programas especiales –‘Las elecciones y tú’ y ‘Di sí a la paz’– y la famosa cantante liberiana Miatta Fahnbulé ha compuesto la canción ‘Di no a la violencia electoral’, que se ha emitido sin descanso.

A juzgar por lo ocurrido el 10 de octubre, la estrategia electoral ha sido un éxito. La participación se situó por encima del 74 por ciento y muchas mujeres acudieron con sus hijos, pese a las largas colas que se formaron a las puertas de los centros de votación, plenamente convencidas de que la jornada transcurriría en calma. Y así fue.

Pese a ello, el fantasma de la violencia volvió a planear tras el 10 de octubre, debido a las denuncias de fraude electoral realizadas por el tercero en liza, Charles Brumskine, del Partido de la Libertad. El Tribunal Supremo llegó a suspender ‘sine die’ la segunda vuelta para analizar estas denuncias, lo que disparó la tensión política, aunque finalmente dio luz verde a la continuidad del proceso electoral y señaló como fecha este martes.