La hora de Somalilandia

0
104

Berbera Town and PortPor Roberto Correa Wilson

El origen de Somalilandia está vinculado a la llegada de Gran Bretaña en 1885 al Cuerno Africano, cuando esa nación en franca competencia con potencias rivales buscaba ampliar su dominio colonial sobre nuevos territorios en el continente.

Pero muchos siglos antes de la llegada de los británicos la región conoció otras civilizaciones.

Los investigadores afirman que la historia de Somalia está ligada a la del Egipto faraónico, que a partir de la II dinastía comenzó su dominio de la zona que hoy

coincide aproximadamente con la mayor parte del Cuerno Africano.

Invasiones extranjeras con planes de colonización y resistencia nativa prevalecieron hasta la introducción en la zona del credo islámico en el año 760. El lazo religioso unía a las tribus dispersas, aunque nunca conformaron una nacionalidad.

Si bien los orígenes fueron comunes, la diversidad de reinos y tribus y su fragmentación política impidió la formación de la necesaria nacionalidad real, lo que en cierto grado facilitó la ocupación de las metrópolis.

Por su estratégica posición geográfica en las márgenes del Golfo de Adén y al este el Océano Indico, y la perspectiva de abundantes recursos naturales, el Cuerno de África sería la nueva conquista del colonialismo en pleno apogeo expansionista en África.

Recién finalizada la Conferencia de Berlín celebrada entre 1884 y 1885, en que las potencias europeas pusieron orden en el reparto de Africa para evitar agrias confrontaciones, el territorio fue víctima de las apetencias coloniales.

En el propio año 1885 arribó Gran Bretaña y ocupó la parte septentrional de la región en la que formaron la Somalia Británica (Somalilandia), y una franja en la frontera de su colonia de Kenia a la que denominaron Northern Frontrier District.

Con un año de diferencia, en 1886, Francia estableció un enclave en la Costa de los somalíes, el que al extenderse se convirtió en el actual Djibutí. En 1889, tres años más tarde, los italianos crearon la Somalia Italiana que ocuparía la mayor parte del territorio.

EL PROTECTORADO

Gran Bretaña convirtió a Somalilandia en un Protectorado, un estatus político administrativo aplicado por las metrópolis para enmascarar la explotación a que eran sometidos los territorios conquistados.

Las potencias coloniales apelaban a esa práctica desconociendo la voluntad de la población nativa, que de diferentes formas expresaba su permanente rechazo a la presencia extranjera. Las protestas o actos rebeldes eran fuertemente reprimidos.

Somalilandia, con una extensión territorial de 137 mil kilómetros cuadrados fue una pieza significativa de la Corona británica. Su territorio sólo cedía en tamaño aL de la Somalia Italiana.

Esa colonia representaba ampliar considerablemente su control sobre el este de áfrica que incluía además a Kenia y Uganda, naciones declaradas también Protectorado Británico. Más al norte, el mayor país de áfrica, Sudán, no escapaba al dominio de Londres.

Las autoridades coloniales atribuían una importancia económica clave al puerto de aguas profundas de Berbera, entre las infraestructuras destacadas de Somalilandia, que también ofrecía posibilidades en el sector minero, con cuarzo y oro, fundamentalmente.

Otro recurso económico lo constituía la agricultura, aunque con escaso desarrollo, porque la metrópoli nunca estuvo interesada en crear una economía sólida que beneficiara a la población nativa. Tampoco se preocupó por modernizar las infraestructuras.

Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la Italia fascista de Benito Mussolini invadió la Somalia Británica como parte de los planes expansionistas italianos de ocupar todo el Cuerno de África. La lucha contra el fascismo estimuló las ansias de independencia de los pueblos de la región incluido el de la colonia

británica.

Conforme a esos propósitos desde unos años antes las tropas italianas invadieron la vecina Etiopía, y a pesar de la heroica resistencia del pueblo, el 5 de mayo de 1936 ocuparon la capital, Addis Abeba.

La ofensiva británica de 1941 sobre los territorios ocupados por los fascistas concluyó con la expulsión de los italianos de Etiopía y Somalilandia. NUEVA ETAPA

El fin de la Guerra Mundial marcó una nueva etapa en el desarrollo de las aspiraciones del pueblo de Somalilandia, pero las manifestaciones en favor de la independencia eran ahogadas por Londres.

No obstante, la situación política había cambiado. Las autoridades británicas no podían desoir los reclamos del pueblo, ni desconocer la autoridad y prestigio de sus organizaciones creadas al finalizar el conflicto.

El 26 de junio de 1960, sin previo aviso Londres concedió la independencia a la Somalia Británica, previamente Italia había hecho lo mismo con la Somalia Italiana, el 1 de junio de ese año.

Al mes siguiente, el 1 de julio de 1960, tras un plebiscito de consulta, ambas excolonias se unieron para formar la República de Somalia.

En 1991 los enfrentamientos armados entre grupos rebeldes condujeron a la desarticulación político-administrativa de Somalia y provocó la caída del régimen de Mohamed Siad Barre, quien había llegado al poder en 1969 mediante un golpe de estado.

Ese año Somalilandia declaró unilateralmente su independencia de la República de Somalia abriendo el camino hacia un nuevo diseño político basado en la autodeterminación, aunque no ha recibido el reconocimiento de la comunidad internacional. La excolonia de la Corona británica está a la espera.