La Conferencia del ANC, un gran desafío para evitar la división del partido

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El gran desafío de la 54 Conferencia Nacional del Congreso Nacional Africano (ANC), a iniciarse el sábado próximo, será evitar la división de esta veterana organización antiapartheid devenida partido político, comentan analistas en esta capital.

A cinco días del comienzo de este importante encuentro que elegirá la nueva dirigencia del ANC, dos contendientes aparecen casi empatados en su aspiración de convertirse en presidente de este partido gubernamental: la experimentada política Nkosozana Dlamini Zuma y el vicepresidente Cyril Ramaphosa.

La cercanía de los respaldos conseguidos respectivamente por Dlamini Zuma y Ramaphosa en las representaciones de la organización en las nueve provincias sudafricanas impiden a los expertos hacer un vaticinio acertado acerca de quién pudiera ser el vencedor.

Este fin de semana, ambos participaron en una serie de actividades en diversas localidades del país, mientras sus respectivos grupos proselitistas prosiguen sus gestiones en las provincias en busca de más apoyo para sus candidatos.

En una concentración en su natal Bulwer, cercana a Pietermaritzburg, capital de KwaZulu Natal, Dlamini Zuma prometió que de ganar aplicará una reforma radical de la economía y lamentó que algunos empresarios blancos se opongan a esa medida.

Comentó que esos representantes empresariales hablan mucho de la transformación radical de la economía y aducen que ‘queremos utilizarla para el saqueo’. ¿Quiénes son ellos para hablar de saqueo cuando han estado robando desde que llegaron a estas tierras, y sustrajeron nuestras tierras?, preguntó.

Entretanto, expertos señalan que en la Conferencia Nacional serán determinantes los 223 votos de delegados aún por definir, pertenecientes a la provincia de Mpumalanga.

Al respecto apuntan que la balanza puede inclinarse a uno u otro bando. Ellos forman parte de los cuatro mil 723 delegados con derecho al voto en la cita a iniciarse el sábado, quienes podrán decidir ante las urnas a quién prefieren, sin tomar en cuenta el acuerdo de sus provincias.

En Mpumalanga el jefe del ANC y aspirante a la vicepresidencia, David Mabuza, decidió convocar a lo que denominó el voto unido.

Esto quiere decir que gran parte de sus delegados apoyaron la idea de no favorecer a ningún aspirante hasta tanto Dlamini Zuma y Ramaphosa logren un acuerdo negociado previo a la Conferencia, que sesionará en el centro de convenciones Nasrec, de Johannesburgo.

A juicio de Mashupye Herbert Maserumule, profesor de Relaciones Públicas de la Universidad Tecnológica de Tswane, este concepto de unidad ‘simula una solución a lo que no es un problema, pero una manifestación del mismo’.

El liderazgo consensuado va en contra de la democracia interna del ANC y lo absurdo, de ser aceptado, es que crearía un sistema que no tendría en cuenta la opinión popular y el liderazgo sería impuesto, agrega.

El profesor subrayó la importancia de la Conferencia Nacional del ANC para el futuro del país, ya que el nuevo presidente se convierte en el candidato en las elecciones de 2019 para asumir el cargo jefe de Estado del país y quien gane determinará con qué clase de líder contará el país y la trayectoria política que será trazada.

Maserumule señaló que la presidencia de Jacob Zuma durante casi una década ha estado marcada por sucesivas controversias, como las alegaciones de llevar aliados a posiciones que les permiten manipular empresas estatales e incluso nombramientos gubernamentales.

Este período, agregó, también coincidió con el momento en que la ubicación de Sudáfrica fue degradada por parte de agencias internacionales de calificación.

Entretanto, el secretario general del ANC, Gwede Mantashe, ha rechazado las versiones de una división dentro del partido, mientras Ramaphosa considera preocupante que la contienda actual pueda ‘dañar irreparablemente’ a esta organización gubernamental.

La prensa recuerda que en ANC han ocurrido tres escisiones desde que la organización llegó al poder en las primeras elecciones democráticas celebradas en 1994.

La primera de ella fue en 1997 cuando el exgeneral Bantu Holomisa se separó para crear el Movimiento Unido Democrático y el segundo en 2008 cuando el expresidente del ANC Moisuoa Lekota abandonó la organización para establecer el llamado Congreso del Pueblo.

El último tuvo lugar en 2013 cuando luego de ser separado de las filas del ANC por indisciplinas y irrespeto al ANC, Julius Malema fundó el partido Combatientes por la Liberación Económica.