La caboverdiana Carmen Souza trae a España su jazz del alma

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Carmen SouzaEn Cabo Verde «todos» los hombres tocan algún instrumento, incluido el padre de Carmen Souza, de quien heredó el amor por la música. Ahora ella vive en Londres y no para de viajar por el mundo, pero llevando siempre, como hará en la gira que comienza mañana por España, a África en el alma de su música.

Estuvo por primera vez en España el año pasado, con su disco «Kachupada», y se quedó «encantada» de la «conexión» con el público, «tan diferente» en cada sitio, recuerda en declaraciones a Efe.

Mañana estará en Pamplona, el día 11 en Burgos y el día 12 en Madrid, y en todas esas ciudades interpretará los temas de «Live at Lagny Jazz Festival», un álbum en directo grabado en el festival de música francés el pasado verano en el que incorpora varios estándar del jazz.

«Siempre canto algo con lo que me identifico. No me pasa por la cabeza hacer algo que no cuadra conmigo. ‘My favourite things’ – de Richard Rogers y Oscar Hammerstein II para ‘The Sound of Music’- me cambió y me hizo cambiar cosas. ‘Sous le ciel de París‘ la elegí porque me gusta y me encanta Edith Piaf», detalla.

Para su disco, Souza ha escogido la versión de «My favourite things» que hizo John Coltrane porque él «la hizo suya» y es «un trabajo muy especial y abierto» al que ha incorporado el ritmo batuque, uno de los sones caboverdianos.

El tercer «préstamo» es «Donna Lee», el «temazo» de Charlie Parker, «un gran desafío» para ella porque ha transformado el «bee-bop» de la melodía y ha añadido letra en criollo.

Además, ha querido escribir la letra para el clásico de Horace Silver «Song For My Father», que ya tomaron «prestado» Stevie Wonder o Paul Weller.

Sus padres emigraron a Portugal cuando ella era una niña pero la música de su país, especialmente el batuque, «tan parecido» al fado, estaba «constantemente» en casa, así que «la curiosidad natural» hizo que pronto se dedicara a la música y desarrollara su particular forma de acercarse a ella, relata Souza (1981).

«En serio» empezó a dedicarse a ella en 2001, cuando conoció al que es desde entonces su productor, el también guitarrista Theo Pascal, el que la ayudó «a crecer» y desarrollarse musicalmente.

Agradece la comparación que hacen de su voz con la de Nina Simone, Billy Holliday, Sarah Vaughan, Carmen McRae e incluso Joni Mitchell y «un punto» de Ricki Lee Jones, aunque ella está, sobre todo, interesada en «la renovación de la música, en buscar constantemente en la música tradicional y llevarla a la libertad del jazz».

«La voz es como un elástico que puedes estirar y encoger. Tengo el privilegio de poder modularla. Me gusta jugar con la música y los instrumentos, escuchar al saxo, la trompeta y mi voz transportándose con ella, imitar sus timbres e ir arriba y abajo con ellos», explica.

Entre los ritmos que le interesa destaca el fado, porque es, resume, la «música del alma», muy parecida al batuque, con muchas coincidencias que le entusiasman.