Joseph Boakai impugnará también el resultado de la primera vuelta de las presidenciales

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El Partido de la Unidad de la presidenta Ellen Johnson Sirleaf ha anunciado este domingo su intención de impugnar el resultado de las elecciones presidenciales celebradas el pasado 10 de octubre. El candidato del Partido de la Unidad, el vicepresidente, Joseph Boakai, fue el sengundo más votado por detrás del exfutbolista George Weah.

El Partido de la Unidad considera que Sirleaf ha influido en los resultados y cuestiona así la segunda vuelta de los comicios, prevista para el 7 de noviembre. La votación «se caracterizó por irregularidades y fraude sistemático y masivo», ha denunciado el Partido de la Unidad en una declaración leída por el presidente del partido, Wilmont Paye.

«No quiere decir que no vayamos a participar» en la segunda vuelta, ha indicado el presidente de la campaña del Partido de la Unidad, Augustine Ngafuan, en declaraciones a Reuters. «Esperamos que el tribunal decida antes de la segunda vuelta. Si no lo hace, decidiremos qué hacer», ha indicado.

Observadores internacionales de la UE, el Centro Carter y el Instituto Democrático Nacional han certificado que la votación se produjo sin dificultades de importancia.

Boakai ha sido el vicepresidente de Sirleaf, galardonada con el Nobel de la Paz, desde que esta accedió al poder, en 2006, pero se han ido distanciando y Sirleaf finalmente no ha respaldado la candidatura de Boakai, que se ha presentado como el candidato del cambio.

Boakai ha sido el vicepresidente de Sirleaf, galardonada con el Nobel de la Paz, desde que esta accedió al poder, en 2006, pero se han ido distanciando y Sirleaf finalmente no ha respaldado la candidatura de Boakai, que se ha presentado como el candidato del cambio.

Weah ganó la primera vuelta con el 38,4 por ciento de los votos, frente al 28,8 por ciento de Boakai. Además, el exfutbolista cuenta con el apoyo del antiguo señor de la guerra Prince Johnson, quien logró un 8 por ciento de votos en primera ronda.

Estas elecciones estaban consideradas como clave, puesto que se esperaba que fuera la primera transmisión democrática del poder desde 1944.