Inicia Zimbabwe nueva etapa política

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El nuevo presidente de Zimbabwe, Emmerson Mnangagwa, comienza su gestión el frente del gobierno con numerosos desafíos económicos y grandes expectativas de su pueblo, deseoso de mejor vida y oportunidades, y con llamados a detener de inmediato la corrupción.

Mnangagwa juró ayer su cargo como el segundo jefe de Estado de Zimbabwe independiente, en un acto en el Estadio Nacional de Harare con asistencia de más de 60 mil personas que colmaron sus gradas y numerosos dignatarios de países vecinos.

La ascensión al poder de Mnangagwa pone fin a un tenso capítulo de crisis política que obligó a las fuerzas armadas a controlar el país de forma pacífica el 14 de noviembre en respuesta a acciones lideradas por la exprimera dama Grace Mugabe para tomar el poder.

Grace y un grupo de políticos seguidores, identificados como Generación 40, habían impulsado la expulsión del gobierno de héroes veteranos de la guerra por la liberación de esa nación.

El último de ellos fue el propio Mnangagwa, cuya separación del cargo de Vicepresidente por el entonces jefe de Estado Robert Mugabe fue el detonante de la crisis política y la intervención de los uniformados. Esa acción del alto mando de las Fuerzas Armadas contaron con el apoyo del gubernamental partido Unión Nacional Africana de Zimbabwe-Frente Patriótico (Zanu-PF) y la Asociación de Veteranos de la Guerra.

En una reunión etraordinaria el passado dia 19 el Zanu-PF acordó distituir de manera noble a Mugabe como su primer secretario, bajo el argumento de que a su avanzada edad, 93 años, lo que necesitaba era descansar, y nombró como sustituto a Mnangagwa.

Este paso condujo al reclamo generalizado a Mugabe para que abandonara la presidencia, lo que finalmente hizo el 21 de noviembre al presentar su renuncia ante el parlamento luego de 37 años en el poder.

El veterano panafricanista ha sido elogiado por haber tomado esa decisión, calificada de honorable, y Mnangagwa, en su primer discurso como Presidente, expresó sentir gran respeto por Mugabe, a quien consideró como ‘padre, mentor, camarada en armas y mi líder’.

En su tributo a Mugabe, el jefe de Estado recordó que él es el único sobreviviente de los padres fundadores de Zimbabwe, ‘nos condujo a la lucha por la independencia nacional y asumió responsabilidades de liderazgo en los momentos desafiantes del nacimiento de nuestra nación’

A su juicio, a pesar de cualquiera de los errores, por comisión u omisión, ocurridos durante esa crítica fase de la vida de nuestro país, todos debemos reconocer su inmensa contribución en la construcción de la nación.

Al abordar los principales problemas que preocupan a los ciudadanos comunes, entre los que figuran el desempleo y la falta de liquidez, Mnangagwa dijo que la reconstrucción económica será conseguida gracias a los ricos recursos minerales del país.

Mientras enfocamos nuestros esfuerzos en el rescate de la economía, debemos acabar con las malas conductas e indisciplinas que han caracterizado el pasado. ‘Los actos de corrupción deben acabar de inmediato’, subrayó.

También advirtió a empleados públicos que deberán estar listos para cumplir con su trabajo porque ‘tenemos una economía que recuperar y un pueblo que servir’.

Al respecto habló de una nueva cultura sobre la base de ‘informar y animar nuestra conducta diaria’, reiteró su posición sobre la redistribución de tierras, que dijo fue una de las razones fundamentales de la lucha de liberación.

Mi gobierno se compromete a compensar a los granjeros cuyas tierras fueron tomadas sobre la base de las leyes de la tierra, aseguró.