El ministro de Exteriores de Gambia insta al presidente de Togo a dimitir de forma inmediata

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El ministro de Asuntos Exteriores de Gambia, Ousainou Darboe, ha instado este lunes al presidente de Togo, Faure Gnassingbe, a dimitir de forma inmediata de su cargo y ha añadido que, en caso de no hacerlo, la Unión Africana y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) deberían persuadirle para que dimitiera. Togo está sumergido en una crisis política en la que, desde agosto, han muerto al menos diez personas, que perdieron la vida durante la celebración de varias manifestaciones.

Darboe ha insistido en la idea de que la Unión Africana y CEDEAO ejerzan presión sobre el presidente para que «se retire». Esta declaración de intenciones por parte de Darboe es un signo del cambio de postura que ha experimentado frente a Gnassingbe, que llegó al poder en 2005 tras la muerte de su padre, quien estuvo al frente de la Presidencia de Togo desde 1967.

Asimismo, Darboe ha señalado que otros países «deben intervenir» porque según ha explicado cuando el asunto va contra las normas comúnmente aceptadas «no debería tratarse» como algo «interno».

Desde el mes de agosto, la oposición togolesa ha buscado poner fin al mandato de Gnassingbe –que lleva tres años en el poder–. Este deseo ha sido expresado con la celebración de manifestaciones masivas como consecuencia del creciente descontento ante la tardanza del Gobierno en iniciar una reforma constitucional para limitar los mandatos presidenciales.

Las Fuerzas de Seguridad togolesas han reprimido estas protestas y han disparado contra los manifestantes, lo que ha incrementado las probabilidades de que Gnassingbe acabe siendo destituido a causa de la presión y el descontento popular, tal y como ocurrió en Burkina Faso en 2014.

Gambia y Togo son los únicos estados del bloque de los 15 países que integran la CEDEAO que no disponen de una ley que limite el número de mandatos presidenciales. La CEDEAO intentó imponer esta ley en 2015, pero ambos gobiernos se negaron a aplicarla en sus ordenamientos. Gambia ha iniciado este año el proceso de modificación de su Constitución.

Las críticas al ejecutivo de Gnassingbe por parte de autoridades extranjeras y de otros países miembros de la CEDEAO han sido silenciadas en seguida ya que la presidencia de esta organización, al menos hasta 2018, también la ostenta el mandatario de Togo.

Darboe fue el principal opositor al expresidente de Gambia Yahya Jammeh durante los 22 años que duró su dictadura, que acabó en enero de este año cuando las tropas de la CEDEAO entraron en Gambia para defender el resultado electoral. Darboe ha estado encarcelado la mayor parte del año por haber participado en una manifestación a favor de las reformas.

El ministro ha sostenido que las conversaciones con Gnassingbe deberían producirse después de que Togo celebre el referéndum que, en caso de obtener un resultado positivo, limitará el número de mandatos presidenciales.

Esta medida del Gobierno de Togo para silenciar a las voces críticas no ha calmado a la oposición, que ha manifestado que no será retroactiva, lo que significa que Gnassingbe podría quedarse en el poder hasta 2030.

En un comunicado, la Unión Africana y la CEDEAO han recibido con agrado las reformas planteadas, al entenderlas como un llamamiento a la paz y al fortalecimiento del diálogo. Darboe ha subrayado que los planes del Gobierno de Gambia de llevar a cabo una revisión de la constitución tienen que ver con la limitación del mandato presidencial a dos, cuatro o cinco años.

Darboe ha concluido que ninguna asamblea nacional «debería tener el poder para anular esta ley» como ha ocurrido en otros países de África.