El Gobierno de Malí libera a 23 presos tuareg

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Ibrahim Boubacar Keita
Ibrahim Boubacar Keita

El Gobierno de Malí ha liberado este miércoles a 23 presos de los grupos armados tuareg que actúan en el norte del país africano, en cumplimiento del acuerdo suscrito el pasado mes de junio en la capital de Burkina Faso, Uagadugú.

   El ministro de Justicia de Malí, Alí Bathily, ha explicado que esta excarcelación obedece al deseo del Gobierno de «restablecer la confianza entre las partes y traer la paz», según ha informado Radio France Internationale (RFI).

El líder del Consejo Supremo para la Unidad del Azawad (HCUA), Mohamed Ag Intalá, ha considerado que «es un buen gesto para restablecer la confianza entre el norte y el sur» que «podría llevar a la reanudación de las conversaciones de paz».

No obstante, el líder rebelde ha subrayado que «aún queda mucho por hacer», por lo que ha instado al Gobierno de Ibrahim Boubacar Keita a excarcelar al resto de presos tuareg que han sido detenidos en el último año en el marco del conflicto armado.

Por su parte, el jefe de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Malí (MINUSMA), Albert Koenders, ha instado a las partes a «dar más pasos en este sentido para restaurar la confianza y reanudar las conversaciones de paz».

Se trata de la segunda tanda de presos tuareg que excarcela el Gobierno maliense. El pasado mes de junio, con motivo de la firma del acuerdo de Uagadugú, ordenó liberar a 32 reos.

CESE DEL DIÁLOGO

El pasado viernes, los separatistas tuareg decidieron suspender su participación en el diálogo de paz con el Gobierno de Keita, acusando a las autoridades malienses de no respetar lo acordado en la capital de Burkina Faso.

«Debido a las múltiples dificultades para implementar el acuerdo de Uagadugú, principalmente debidas a su no observancia por parte del Gobierno, hemos decidido suspender nuestra participación», dijeron en un comunicado conjunto.

Los firmantes de este comunicado conjunto son el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA) –el principal grupo separatista tuareg del país africano–, el Movimiento Árabe del Azawad (MAA) y el HCUA.

Tras la ruptura de las conversaciones de paz, el pasado sábado los separatistas tuareg lanzaron un ataque contra Tombuctú, acabando con la vida de cuatro personas. A ello, han seguido varios días de enfrentamientos en Kidal.

ACUERDO DE UAGUDUGÚ

Por virtud del acuerdo de Uagudugú, las partes llegaron a un alto el fuego en Kidal, permitiendo que los separatistas tuareg mantuvieran este bastión, aunque con el despliegue de las Fuerzas Armadas y la creación de puestos de control en las entradas y salidas de la misma.

El acuerdo de Uagadugú allanó el camino para las elecciones presidenciales que se celebraron el 28 de julio y el 11 de agosto y que dieron la victoria, con un 77 por ciento de los votos, a Keita, que tomó posesión del cargo el 3 de agosto.

Todavía deben celebrarse elecciones legislativas. La primera ronda está prevista para el 24 de noviembre y la segunda para el 15 de diciembre. La campaña arrancará el 3 de noviembre y concluirá el día 22 del mismo mes a medianoche.

CRISIS POLÍTICA

La crisis política en Malí se desató en marzo de 2012, cuando un nutrido grupo de militares descontentos por la falta de recursos suministrados por el Gobierno para combatir al MNLA en el norte del país dio un golpe de Estado.

Aprovechando el caos, los rebeldes tuareg se hicieron con el control de las tres regiones que forman el Azawad –Tombuctú, Kidal y Gao– y proclamaron unilateralmente su independencia, aunque este movimiento no contó con el reconocimiento de la comunidad internacional.

Sin embargo, los grupos islamistas presentes en el norte de Malí –Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), el Movimiento de Unidad para la Yihad en África Occidental (MUYAO) y Ansar Dine–, rápidamente expulsaron al MNLA del Azawad para imponer la ‘sharia’.

INTERVENCIÓN MILITAR

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas autorizó en diciembre de 2012, en la resolución 2085, el despliegue de una fuerza internacional –la Misión de Estabilización de la ONU en Malí (MINUSMA)– para ayudar a las fuerzas malienses a recuperar el control del norte del país.

Ante la lentitud de su despliegue, el presidente francés, François Hollande, autorizó el pasado 11 de enero la intervención militar de su país en Malí para expulsar a los grupos armados, a petición de las autoridades malienses.

El Gobierno francés inició el pasado mes de mayo la retirada masiva de sus tropas, a pesar de que el entonces presidente maliense, Dioncounda Traoré, insistió en que lo «ideal» sería que el país europeo mantuviera «más» de 1.000 militares porque el terrorismo «no ha sido derrotado».

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