Dos expresidentes luchan por alcanzar el voto en elecciones Madagascar

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Dos expresidentes que aspiran a la presidencia de Madagascar terminaron  sus respectivas campañas con intensos debates, promesas e insultos mutuos, en vísperas de la segunda ronda de elecciones en este país africano.

Para esa segunda vuelta mañana de la votación por la presidencia de esta nación del océano Índico, separada del continente africano por el Golfo de Mozambique, están convocados más de 10 millones de empadronados.

Los aspirantes al máximo cargo, los exmandatarios Marc Ravalomanana y Andry Rajoelina, han concentrado sus esfuerzos en atraer a los que se abstuvieron (más del 45 por ciento del electorado) en la primera ronda del 7 de noviembre, quienes podría cambiar el estrecho margen que ambos consiguieron ese día.

En esa cita ante las urnas del pasado mes, Rajoelina alcanzó el 39,23 por ciento de las boletas, mientras el veterano Ravalomanana obtuvo el 35,35 por ciento, y ambos desplazaron a los restantes 34 aspirantes, entre ellos el saliente presidente Hery Rajaonarimampianina, que solo logró el respaldo del 8,82 por ciento de los votantes.

Para llegar a esa posición, que conducirá a uno de ellos de regreso a la presidencia, Rajoelina y Ravalomanana utilizaron, además del respaldo de sus fortunas personales, acusaciones, denuncias e insultos reflejo de una conocida antipatía mutua, promesas, alimentos y cualquier otra acción dirigida a atraer la simpatía de los votantes.

El viernes, Ravolamanana denunció alegado fraude electoral con la distribución de medio millón de documentos falsos de identidad y de votación que aumentarían los números de participantes en favor de su contrincante.

Esos enfrentamientos se remontan a 2009 cuando Ravolamanana tuvo que renunciar después de siete años en el cargo por manifestaciones populares que lideró Rajoelina, entonces alcalde de Antananarivo, quien consiguió el respaldo de fuerzas militares para liderar esta empobrecida nación durante un período de transición.

Ese período se extendió hasta 2013, cuando ambos fueron prohibidos de presentarse en las elecciones generales de ese año y no fue hasta ahora que volvieron a verse las caras como contrincantes.

Analistas políticos consideran que estas campañas opacaron, pero no solucionaron, los severos problemas que enfrenta Madagasgar, con altos índices de pobreza (según el Banco Mundial tres cuartas partes de sus 25 millones de habitantes sobrevive con menos de dos euros diarios) corrupción, destrucción de infraestructura, y otros males sociales.

Otros expresan preocupación por el futuro del medio ambiente en esta ex colonia francesa que alcanzó su independencia definitiva en 1960, y donde viven gran cantidad de especies únicas en el mundo, el 80 por ciento de las mismas endémicas de esta isla, entre ellas los lémures y seis tipos de baobab, de la familia Malvaceae conocidos popularmente como árbol botella.

Al respecto se refieren a pronunciamientos de Rajoelina en favor de la explotación extensiva de árboles palo rosa, cuya madera preciosa de intenso color rojo es altamente cotizada en el mercado internacional.

Su tala, expresan las conservacionistas, ocasionaría la desaparición del hábitat de más de un centenar de variedad de lémures que solo existen en Madagascar.