Costa de Marfil condena a dos miembros de las fuerzas de seguridad de Gbabgo

0
141

Seka SekaUn tribunal militar de Costa de Marfil ha condenado este martes a dos altos funcionarios de las fuerzas de seguridad del expresidente Laurent Gbagbo por crímenes relacionados con la guerra civil que sufrió el país en 2011.

El jefe de seguridad de la exprimera dama Simone Gbagbo, Anselme Seka Yapo, ha sido declarado culpable de asesinato premeditado y asalto y condenado a 20 años de cárcel.

El oficial de Policía, conocido como Seka Seka, estaba acusado de asesinar al conductor de Joel N’Guessan, un miembro de alto rango del partido político del presidente, Alassane Ouattara, y de golpear a su guardaespaldas.

Además de su sentencia de prisión, Yapo también ha sido expulsado de la Policía y no se le permitirá que abandone su distrito natal durante los 10 años siguientes a su liberación.

Jean-Noel Abehi, quien lideró la élite móvil de las fuerzas de seguridad de Gbabgo, ha sido condenado a cinco años de cárcel por desobedecer una orden de sus superiores de no luchar a favor del expresidente.

Abehi, que fue acusado por un tribunal de expertos de la ONU de organizar una serie de redadas mortales desde el exilio después de la guerra, fue arrestado en Ghana en 2013 y devuelto a las autoridades marfileñas.

GBAGBO, A LA ESPERA DE JUICIO

Otros seis policías juzgados fueron absueltos de deserción. Mientras que Gbagbo se encuentra a la espera de un juicio ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), acusado de crímenes contra la humanidad y su esposa es buscada por La Haya por cargos similares, aunque las autoridades de Costa de Marfil se niegan a extraditarla.

Las organizaciones en defensa de los Derechos Humanos han acusado al Gobierno de Ouattara de perseguir a los partidarios de Gbagbo e ignorar los crímenes cometidos por sus propios seguidores.

Las tres acusaciones del TPI relacionadas con Costa de Marfil están dirigidas a Gbagbo y sus aliados aunque el fiscal del Tribunal ha anunciado que ampliará sus investigaciones a final de 2015 para perseguir a todas las partes del conflicto.

“Se necesitan investigaciones adicionales del TPI, pero hasta el momento el foco en las fuerzas pro Gbabgo ha polarizado profundamente la opinión dentro de Costa de Marfil sobre el TPI”, ha declarado en un informe publicado este martes la consejera de alto nivel de justicia internacional de la organización Human Rights Watch, Elizabeth Evenson.

Casi 3.000 personas murieron en el conflicto civil, que fue provocado por la negativa de Gbagbo a reconocer que Ouattara lo había derrotado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de finales de 2010.

Costa de Marfil, el mayor productor de cacao del mundo, ha experimentado una rápida recuperación económica desde que Ouattara se convirtiese en presidente en 2011, pero aún le quedan pendientes los temas de reconciliación y de justicia.