Burundi rechaza entrada al país de misión de paz de UA

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tropas-ua1El gobierno de Burundi rechazó la decisión de la Unión Africana (UA) de enviar cinco mil efectivos para evitar una guerra civil por la escalada de violencia que azota a este país desde abril, se conoció hoy aquí.

«Si las tropas de la UA ingresan sin la aprobación del gobierno, entonces sería una fuerza de invasión y ocupación», dijo a una agencia noticiosa el portavoz adjunto del presidente burundés, Jean-Claude Karerwa.

Explicó que la decisión de la Unión debe estar sujeta a la aprobación de las autoridades de Burundi y sin el consentimiento de su gobierno, esta fuerza debe ser aprobada por dos tercios de los jefes de Estado africanos.

El Consejo de Paz y Seguridad (CPS) de la UA, que autorizó el despliegue del contingente, dio cuatro días a Bujumbura para aceptar el despliegue.

Ambas cámaras del Parlamento tienen previsto celebrar una reunión extraordinaria este lunes para discutir el envío de la misión.

El CPS decidió enviar la fuerza de paz, integrada por soldados y policías, ante la gravedad de las protestas, manifestaciones y choques armados, frente al anuncio del presidente Pierre Nkurunziza de reelegirse para un tercer mandato, añade un comunicado de la UA.

Indica que el contingente operará bajo el nombre de Misión Africana de Prevención y Protección en Burundi (Maprobu) durante un periodo inicial de seis meses para prevenir el deterioro de la seguridad, proteger a la población civil y promover el diálogo entre las partes en conflicto.

Desde abril, Burundi enfrenta violentas protestas tras Nkurunziza anunciar su aspiración de presentarse a un tercer mandato.

Tal intención es rechazada por la oposición al argumentar que viola la Constitución y los acuerdos de paz de Arusha que pusieron fin a la guerra civil (1993-2005).

Las elecciones se celebraron en julio y Nkurunziza ganó con el 69 por ciento de los votos. Ese resultado no ha sido reconocido por la comunidad internacional, que argumenta falta de garantías durante su realización.

Desde esos comicios no ha cesado la violencia en este país, donde revivieron temores sobre un nuevo conflicto étnico.