África: Petroleo por terror

0
597

petroleo_guerraPor Miguel Jaimes

La continuación del terror en el continente africano traspasó la presente fecha y aún no descansa. Por influencia europea y Norteamérica algunos de sus gobiernos aún desarrollan frecuentes asesinatos en masa, caso Sudan ahora del Norte y del Sur con petróleo donde aún persisten las mutilaciones. Todo esto ha producido un elevado número de víctimas con una cifra inimaginable, más de 10 millones de fallecidos solo en el Congo y Malí, más las violaciones de niños apenas con ocho años de edad a manos de soldados franceses en África Centroccidental.

La nueva farsa es mucho peor. Algunos regímenes tutelados desde Europa y EE.UU. han creado las figuras de Gobernadores Militares como el caso de Libia, asesoradas por mercenarios extranjeros, allí está la clave del Califato terrorista. Estos son los principales responsables del retroceso en el precio del crudo pues desde el 2014 lo vendían a 20 y 24 dólares por barril a sus sedientos compradores de Turquía, Europa y EE.UU.

Desde inicios del siglo pasado ya Bruselas con sus vecinos instalaban ministerios coloniales presididos por Consejos integrados con miembros puestos por sus reyes, nombrados desde sus senados y cámaras de diputados. A partir de entonces las nuevas colonias quedaron divididas en distritos y los presupuestos eran aprobados desde sus parlamentos.

Con los nuevos reyes aquellos países se inclinaron hacia nuevas segregaciones tipo Apartheid, Europa daba pie para comenzar nuevos regímenes coloniales. Ese reciente modelo sustentó sin ningún permiso o consenso permitiéndoles imponer reformas e ir tras la fuerza de nuevos intereses económicos como el petróleo, esto lo hicieron mediante la construcción de vías férreas, puertos, caminos, minas, plantaciones y áreas industriales, nada se hizo esperar.

África no es pobre, África es rica. Su subsuelo es inagotable en recursos minerales y como algo mágico es renovable como los genes de las fuerzas de sus hombres y mujeres. El petróleo es una de sus primeras fibras seguido del cobalto, cobre, cadmio, diamantes, plata, zinc, magnesio, estaño, germanio, uranio, radio, bauxita, hierro, maderas, mármol, carbón y muchos más.

A partir de 1937 la Guerra Fría desembocó en la II Guerra Mundial ya los Estados Unidos habían extraído de la mina Shinkolobwe en el Congo el uranio necesario para fabricar y posteriormente descargar la terrible bomba atómica lanzada sobre Hiroshima cuando ya todos estaban rendidos. El combustible que alimentó aquella ave de acero fue llevado desde Venezuela.

A finales de la década 1950 tras la guerra mundial la esperanza de vida no alcanzaba 40 años por persona. Sus tradiciones políticas en conjunto estuvieron marcadas por la segregación de color y política, ninguno de sus nacionales podía al menos participar en decisiones de poder pues este privilegio solo era concedido a las manos de la colonia y desde entonces las esperanzas de cambio estuvieron extinguidas. A partir de 1955 grupos conocidos como anticolonialistas iniciaron revueltas en toda África para acabar con los abusos, pero las cosas se complicaron aún más.

Para 1960 el líder del Movimiento Nacional Congoleño Patricio Lumunba llegó al poder en el Congo y con él una esperanza. Nombró de Primer Ministro a Kasavubu. Pero todo lo destinaron a salir mal y Lubumba inmediatamente se enfrenta al poder del terror y tras ese hecho perdió la esperanza de una coalición. El caos quedó a la orden del día y solo habían pasado tres días apenas de haber decretado la independencia.

Pero las tragedias siguieron y se anunció que las regiones del Congo de Kasai del Sur y Katana se separaban de la alianza política, inmediatamente Bélgica aprovechó la escisión territorial para seguir controlando sus riquezas minerales como el petróleo.

Para el cinco de septiembre de 1960 ya Lubumba había quedado fuera de su investidura, fue depuesto por su Primer Ministro Kasavubu. Sin perder tiempo el imperialismo negoció y la ONU envió tropas, con esto el legítimo mandatario fue llevado hasta región de Katanga donde el 17 de enero de 1961 cuatro meses con apenas diez días de haber ocupado legítimamente su cargo Patricio Lubumba fue fusilado. Detrás de este magnicidio estuvo la CIA junto a los agentes Belgas.

Los restos de aquel presidente legítimo fueron incinerados para que ni sus cenizas quedaran y sin perder tiempo tropas estadounidenses se abocaron al rescate de las regiones sublevadas.

Todo quedó plasmado en los volúmenes que debelan los secretos de aquella política criminal del Departamento de Estado Norteamericano, historia de la diplomacia gringa, el Foreign Relations of the United States (FRUS), Volumen XXII—Congo en los periodos 1960-1968. En esas “relaciones exteriores” están numerosos documentos de aquellas tenebrosas operaciones secretas.

En el año 2010 Washington reconocía sus crímenes como si nada hubiese pasado. El Departamento de Estado publicó un nuevo volumen de su historial “diplomático” el Foreign Relations of the United States (FRUS), Volumen XXII—Congo, pero esta vez lo extendió hasta 1968. Aquí se incluyeron todos los documentos de las operaciones secretas.

Así Washington reconoce décadas después sus hechos implicados en el derrocamiento y asesinato del líder congolés Patrice Lumunba. El nuevo volumen modifica profundamente la imagen de la crisis que ofrecía para 1994, el Foreign Relations of the United States, 1961–1963, Volumen XX—Congo Crisis, que evitaba cuidadosamente toda mención de la acción secreta estadounidense en la crisis del antiguo Congo Belga.