Acusan a cascos azules de complicidad con ataque en R.Centroafricana

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Un parlamentario de República Centroafricana acusó a la Misión de ONU (Minusca) de complicidad en un ataque que causó decenas de muertos en la oriental ciudad de Gambo, difundieron hoy medios de prensa.

El diputado por la localidad Michel Kpingo declaró que si bien todos deseaban que reemplazaran al contingente marroquí de la Minusma no lo hicieron, y ‘la complicidad de esos soldados estaba claramente establecida en los acontecimientos de Gambo’, explicó en relación con el asalto en el cual también perecieron 10 trabajadores de la Cruz Roja.

Por su parte, el jefe humanitario saliente de la ONU, Stephen O’Brien, advirtió al Consejo de Seguridad de la ONU la existencia de ‘señales de alerta temprana de genocidio’ en República Centroafricana, con ‘un terrible desarrollo de milicias que ahora usan razones étnicas o religiosas’ para justificar sus ataques.

El asalto a Gambo ocurrió el 5 y 6 de agosto, y lo ejecutaron efectivos exrebeldes Seleka, ahora parte de la Unión para la Paz en República Centroafricana (UPC) -una milicia principalmente musulmana y Fulani, y uno de los 13 grupos armados que firmaron un acuerdo de paz hace dos meses.

Por esa agresión, cientos de civiles que se refugiaron en el hospital de Gambo murieron, en su mayoría eran mujeres y niños, y muchos tenían la garganta cortada, en tanto que a otros los quemaron vivos en sus propiedades.

También se conoció que un número indeterminado de casas y bienes fueron saqueados e incendiados.

Las tropas marroquíes de Naciones Unidas, que permanecieron en la ciudad durante los dos días de violencia, no hicieron nada para impedir los asesinatos o proteger a los civiles, dijeron varias fuentes nacionales.

‘Un convoy fuertemente armado de la ONU llegó alrededor de la 13:00 hora local del 5 de agosto y se quedó en el recinto católico. Su llegada provocó por primera vez pánico entre los residentes de Gambo’, precisaron los medios.

Algunos trabajadores de la Cruz Roja fueron a averiguar qué estaba pasando, pero el comandante de la Minusca les dijo que no tenían nada que temer, ya que el convoy estaba llegando.