Bolivia aboga por fortalecer Pacto Mundial sobre Migración

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Bolivia abogó hoy por mejorar y fortalecer la cooperación de todos los países en materia migratoria, en el contexto de la conferencia internacional »Los Alcances del Pacto Mundial sobre Migración en la región», realizada en esta ciudad.

El Pacto Mundial sobre Migración fue firmado en 2018 por 164 países en las Naciones Unidas para mejorar la cooperación internacional en temas de migración.

‘Bolivia tiene especial interés en cumplir varios de los objetivos de este Pacto Mundial sobre Migración, sin embargo, también estamos conscientes de que el gran desafío está en mejorarlo y fortalecerlo durante su implementación’, aseguró el ministro de Relaciones Exteriores, Diego Pary.

El canciller apuntó que las principales causas de la migración son las económicas y el interés por mejorar las condiciones de vida, por lo cual llamó a apoyar a esas personas en vez de criminalizarlas y calificarlas de ilegales.

‘Proponemos propiciar procesos de regularización migratoria que permita a las personas migrantes ser sujetos de derechos, todas las personas debemos ser sujetos del derecho, solamente por el hecho de ser seres humanos’, puntualizó.

Por su parte, el Director Regional Internacional para las Migraciones, Diego Beltrán, indicó que muchos países de Sudamérica se beneficiaron de los flujos migratorios, e incluso terminaron de conformar su identidad nacional a través de la integración y el pluralismo cultural.

En su opinión, se deben fortalecer las estrategias y alianzas entre los países, en el marco del multilateralismo, y el deber de trabajar con todos por el bien común.

El 11 de diciembre de 2018, Pary participó en representación de este país en la Conferencia Intergubernamental del Pacto Mundial sobre Migración, en la ciudad de Marrakech, Marruecos.

En esa ocasión, el canciller destacó que Bolivia impulsa la ciudadanía universal y defiende a los migrantes como seres humanos con derechos.

Según expresó a la prensa, ellos contribuyen al desarrollo de los países de origen y de destino, por lo que no deben ser considerados como personas que van a infringir las normas de cada Estado. ‘Son personas con derechos como cada uno de nosotros’, afirmó.